:::: MENU ::::

Preguntas Frecuentes

¿Cuánto cuesta una terapia?

terapia onlineCuánto cuesta una terapia o  terapia online o qué tipo de psicoterapia o psicólogo nos puede ayudar más, son preguntas frecuentes a la hora de plantearnos buscar ayuda u orientación psicológica. Pues bien, quisiera aclarar al respecto que: a) Si bien los honorarios son libres, las tarifas orientativas sugeridas por los Colegios de Psicólogos rondan en torno a los 60 euros para sesiones de terapia individual, b) En cualquier caso, a la hora de valorar si una terapia es cara o barata, te conviene o no te conviene, etc. hay que tener en cuenta una serie de factores:

  • ¿Está colegiado el psicólogo? Si no lo está, entonces, no se trataría de un psicólogo sino de un psicoterapeuta. ¿Y cuál es la diferencia? Pues bien, mientras que el primero está en posesión del título oficial de psicólogo emitido por alguna universidad, el segundo no: en su lugar ha cursado una serie de estudios alternativos no reglados. Ambos pueden ser (o no) excelentes profesionales, tener mucha o poca experiencia, etc. pero estar colegiado garantiza un mínimo de estudios realizados.
  • No se dan “duros a cuatro pesetas”. Realizar una terapia de calidad tiene un coste que no se puede obviar. Personalmente, pienso que hay que desconfiar de precios excesivamente bajos ya que lo barato, como todos sabemos, a veces resulta caro. Y puede resultar caro por falta de experiencia; por hacer las terapias de forma demasiado mecánica (trabajo en cadena) aplicando unas fórmulas estándar que se supone han de funcionar para todos; porque el/la profesional no dedique suficiente tiempo a su formación o crecimiento personal, etc. o también por una política de “reventar precios” que a la larga no beneficia a nadie y que repercute en la calidad de lo que se ofrece y en la dignidad de la profesión.
  • Ahora bien, tampoco porque una terapia sea muy cara tiene que ser necesariamente mejor porque hay centros que gastan mucho en publicidad, recepcionistas y demás, o se aprovechan del carisma mediático del profesional (hay personas que se saben vender muy bien pero luego más allá de la imagen te puedes encontrar muchas cosas), etc. o simplemente se atreven a pedir más. En cualquier caso, lo importante, más allá del coste, es que halles una solución a tu problema.
  • Cuando hablamos de terapia, nos encontramos en realidad con un conjunto de prácticas muy heterogéneas, empezando por la duración (desde 15 minutos a una hora y pico) pero, sobre todo, por la orientación terapéutica del profesional que va desde los sistemas más clásicos (psicoanálisis, por ejemplo) hasta las llamadas terapias alternativas, algunas de las cuales pueden prometer curaciones milagrosas a veces con poca base científica que las sustente. Personalmente y, aunque no me gusta seguir una línea teórica estricta ya que pienso que lo importante es aquello que funciona para un determinado paciente y que, a menudo tenemos que ser flexibles en la aplicación de procedimientos y protocolos, tengo preferencia por la terapia cognitivo-conductual, una de las más validadas empíricamente en la actualidad.

En mi consulta de psicólogos Barcelona intento ofrecer calidad, honestidad profesional y un trato personalizado y humano a un precio razonable, con unas tarifas flexibles que se pueden adaptar a las necesidades individuales de cada persona, pudiendo escoger entre diferentes modalidades, frecuencias y duración de las sesiones, con la posibilidad además de descuentos adicionales para colectivos marginados (parados que han agotado la prestación de desempleo, estudiantes con pocos ingresos familiares, pensionistas, etc.).

Si deseas pedir un presupuesto u obtener más información, puedes contactar por correo electrónico con Josep Planas –psicólogo Barcelona- psicólogo Vilassar de Mar – psicoterapia online o llamar al teléf. 933150084.

¿Necesito ayuda realmente?

La psicoterapia te puede ayudar si:

  • Sientes un malestar emocional o psicológico que te desborda y/o afecta a una o varias áreas importantes de tu vida (trabajo, pareja, familia, relaciones interpersonales, ocio, proyectos vitales, etc.) y/o te impide tener paz interior y armonía y que, a pesar de tus esfuerzos, no has conseguido superar.
  • Crees padecer algún trastorno psicológico concreto como, por ejemplo, crisis de ansiedad, agorafobia, depresión, hipocondría, obsesiones, fobias, etc.
  • Sufres algún tipo de adicción
  • Estás tomando psicofármacos para algún problema concreto, pero no estás del todo satisfecho/a con los resultados, los progresos se han estancado o/y te gustaría probar otros tipos de ayuda (por ejemplo, combinar la medicación con psicoterapia)

Y muy probablemente también en los siguientes casos:

  • No te identificas con ningún trastorno psicológico concreto, pero te sientes desorientado/a, confuso/a o insatisfecho/a con tu vida actual y crees que te vendría bien un poco de orientación o guía para ayudarte a efectuar algunos cambios.
  • Un profesional médico, psiquiatra, asistente social, etc. te ha aconsejado visitar a un psicólogo.

En caso de duda, puedes consultarme sobre tu caso particular a través del formulario de contacto, via email o llamándome a los teléfonos 933150084/ 654898716

¿Qué se hace en la terapia?

Existen diferentes tipos de enfoques dentro de la psicología. En mi consulta, utilizo básicamente la orientación cognitivo-conductual, sin descartar la aplicación de otras estrategias (Gestalt, Terapia de aceptación y compromiso, Terapia narrativa, etc.) que crea que puedan ser útiles en un momento dado.
Los objetivos que se persiguen en la terapia son:

1) Entender la problemática subyacente al malestar o conflicto que se desea resolver. Para ello, se efectúan varias sesiones de evaluación/ exploración a través de cuestionarios, registros, preguntas, etc. Se trata de “juntar piezas del puzle” para intentar confeccionar una imagen global de la persona, de sus experiencias vitales más importantes y de contexto en que se sitúa el problema.

2) Dotar a la persona de herramientas y recursos que le permitan afrontar de manera más eficaz las situaciones que le provocan malestar. Para ello, se le ayuda, por ejemplo, a percibir las cosas desde nuevas perspectivas, a considerar opciones alternativas a lo que ha venido haciendo hasta ahora para solucionar sus problemas, a mejorar habilidades personales, a potenciar su autoestima, a identificar y expresar mejor sus necesidades personales, a afrontar sus temores e inseguridades, a actuar de forma diferente en áreas concretas de su vida, a establecer metas y proyectos de futuro coherentes con sus aspiraciones y valores personales, etc. todo ello valiéndonos de pautas y estrategias validadas por la psicología.

Entre sesiones, y con el objetivo de potenciar el trabajo terapéutico realizado en la consulta y acortar la duración de la terapia, propongo tareas para realizar en casa que son, luego, comentadas y revisadas.
Cada sesión se suele estructurar de la siguiente forma:

a) al inicio, se revisan las tareas sugeridas en la sesión anterior y se hace un seguimiento de los acontecimientos más importantes de la semana y/o de aquello que la persona quiere hablar

b) se centra la sesión en aquello en que ambos, terapeuta y cliente, consideran prioritario focalizarse. Ahí, se establece un diálogo y un feedback mutuo, y el terapeuta efectúa algunas sugerencias o propone hacer algún trabajo concreto durante la sesión (por ejemplo, una pequeña relajación, un rôle-playing, etc.)

c) se van cerrando temas y el terapeuta propone unas tareas concretas para hacer durante la semana (por ejemplo, leer un capítulo de un libro, ensayar alguna nueva conducta, escribir sobre algo, etc.)

¿Cuánto puede durar?

La psicoterapia cognitivo-conductual es de corta duración comparada con otras terapias, ya que está muy focalizada en unos objetivos concretos. No obstante, el número de sesiones necesarias en cada caso es difícil de determinar. Depende básicamente de:
1- Las características concretas del problema que se quiera resolver y/o de las metas que se quieran alcanzar.
2- El nivel de implicación de cada cliente. En ese sentido, es muy importante un compromiso de asistencia regular, disponibilidad para hacer tareas entre sesiones y mantener un rol comprometido y activo durante todo el proceso.
3- El nivel de profundización o logro que cada uno desee. No es lo mismo “poner una tirita a la herida” (por ejemplo, desahogarse o encontrar un poco de comprensión tras una ruptura sentimental) que seguir un tratamiento más serio (por ejemplo, intentar comprender lo que ha ocurrido, identificar pautas de relación problemáticas que vamos repitiendo sin darnos cuenta, explorar carencias afectivas, probar nuevas maneras de relacionarnos, etc.) o que hacer un “reciclaje completo” (por ejemplo, explorar al mismo tiempo otras áreas problemáticas vitales, intentar incrementar el nivel de autoconocimiento y de satisfacción en general, etc.)

Personalmente, procuro adaptarme a las demandas y necesidades específicas de cada cliente, así como a sus recursos (económicos, de tiempo, etc.) e intento obtener, con todo ello, el mejor resultado posible. Una relación mutua de confianza y colaboración es, en mi experiencia, el mejor pronóstico para el éxito.

En cuanto a la frecuencia de las sesiones, puede ser semanal o quincenal e incluso, en algunos casos, se puede ajustar la duración de las mismas (normalmente, es de 60 minutos)

Para consultar tarifas o cualquier otra duda, puedes rellenar el formulario de contacto, mandarme un mail o llamarme a los teléfonos 933150084/ 654898716.

¿En qué consiste la terapia cognitivo-conductual?

La terapia cognitivo-conductual:

  • Se centra en modificar el pensamiento o diálogo interno (es decir, “nuestra” interpretación de la realidad) y la conducta.
  • Es de corta duración, en comparación con otras modalidades de psicoterapia.
  • Posee una amplia variedad de estrategias terapéuticas aplicables a todo tipo de problemáticas, y de fácil adaptación a las particularidades y necesidades concretas de cada cliente.
  • El terapeuta es más directivo que en otros enfoques. Es decir, complementa la escucha con intervenciones que promueven no sólo la reflexión sino también la acción.
  • Entre sesiones se dan tareas para efectuar en casa con el objetivo de potenciar el trabajo terapéutico e incorporar los recursos aprendidos a la vida cotidiana.
  • Está focalizada en el presente más que en el pasado, y en objetivos concretos acordados entre el terapeuta y el cliente.
  • Se centra más en la búsqueda de soluciones que en teorías sobre el origen de los problemas.
  • Se considera que la terapia es efectiva en la medida en que el cliente logra sentirse mejor, comprenderse mejor, conseguir las metas que se propuso y mejorar su calidad de vida.
  • Es una de las terapias más validadas empíricamente, y con uno de los porcentajes más altos de tratamientos exitosos.

¿Es confidencial lo que se dice en la terapia?

Por supuesto. Los psicólogos estamos obligados a mantener la total confidencialidad de nuestros tratamientos, incluso para las personas más próximas al cliente.

¿Hay una sesión gratuita de orientación?

No de forma presencial, pero sí puedes consultarme y aclarar tus dudas mediante una conversación telefónica o por mail, sin ningún compromiso por tu parte.

¿En qué se diferencia un psicólogo de un psiquiatra?

Los psiquiatras son licenciados en medicina, no en psicología. Aunque algunos también hacen psicoterapia (pueden haber cursos de especialización, aparte de la carrera), habitualmente suelen tratar los problemas psicológicos desde un punto de vista orgánico, solamente con fármacos. En algunos casos, trabajan conjuntamente con psicólogos.

Los psicólogos son licenciados en psicología, y basan sus tratamientos en la aplicación de terapias psicológicas, es decir, a través de la palabra, técnicas de modificación de conducta, estrategias de resolución de problemas, mejora de habilidades personales, etc. (véase apartado “¿qué se hace en la terapia?”). Por otra parte, al no ser médicos no pueden recetar medicación: si lo creen necesario, remiten al cliente a un psiquiatra.

Personalmente, creo que la medicación puede ser útil, o incluso necesaria, en momentos puntuales o para cierto tipo de trastornos (por ejemplo, esquizofrenia) pero siempre en combinación con la psicoterapia ya que la medicación por sí sola no soluciona los problemas (para más información, ver el post “¿pastillas o psicoterapia?” de mi blog)

He hecho otras terapias pero no me han ayudado: ¿qué garantías tengo de que esta vez será diferente?

En el ámbito de la psicoterapia, existen innumerables orientaciones teóricas y maneras de trabajar. También existen innumerables personalidades de clientes que encajan más o menos con estas metodologías. Entonces, se trata en mi opinión, de:

  • Explorar a fondo el problema, en primer lugar, y las metas que se quieren conseguir.
  • Revisar la metodología utilizada en la terapia anterior. Ver qué ha sido útil y qué no, e intentar entender el por qué.
  • Revisar/ valorar periódicamente los resultados en función de los objetivos que nos hayamos marcado, terapeuta y cliente conjuntamente: ¿parece que lo que vamos haciendo tiene sentido?, ¿nos acercamos a las metas propuestas?, ¿nos sentimos a gusto trabajando juntos?. En caso negativo, probamos algunos cambios y/o interrumpimos el tratamiento.

¿Entra en la mutua esta terapia?

Si usted está en alguna mutua y desea saber si entraría la terapia, debe consultar en su mutua particular si le permiten el reembolso de gastos en caso de acudir a la consulta externa de un psicólogo. En algunas mutuas, se puede hacer contratando una determinada póliza y con unos límites determinados y en otras (la mayoría) únicamente puede utilizar los psicólogos que entran dentro de su cuadro médico. Por ejemplo, en la Aliança, y previa autorización del psiquiatra, le reembolsan un 80 % de hasta un total de 10 sesiones si ha contratado el Plan Libre, con cualquier psicólogo que usted elija. Por tanto, podría recuperar el importa de las sesiones, o un porcentaje de las mismas, únicamente si le permiten ese reembolso ya que, actualmente, no formo parte del cuadro médico de ninguna mutua.