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Posts etiquetados con: victimismo

¿Buena suerte o mala suerte?

Buena suerte o mala suerteHe aquí un hermoso cuento sufí que nos habla de forma sabia de la relatividad de la “buena” o “mala” suerte, de cómo ciertos acontecimientos inicialmente catalogados como negativos pueden, con el paso del tiempo, convertirse en positivos y viceversa. Dice así:

 “Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una casita del campo. Se dedicaba a trabajar la tierra y tenía un caballo para la labranza y para cargar los productos de la cosecha, era su bien más preciado. Un día el caballo se escapó saltando por encima de las vallas de su terreno. El vecino que se percató de este hecho corrió a la puerta de nuestro hombre diciéndole:

-Tu caballo se escapó, ¿qué harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡qué mala suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Alá lo sabe.

Pasó algún tiempo y el caballo volvió a su redil con diez caballos salvajes con los que se había unido. El vecino al observar esto, otra vez llamó al hombre y le dijo:

-No solo recuperaste tu caballo, sino que ahora tienes diez caballos más que podrás vender y criar. ¡Qué buena suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Alá lo sabe.

Más adelante el hijo de nuestro hombre montaba uno de los caballos salvajes para domarlo y cayó al suelo partiéndose una pierna. Otra vez el vecino fue a decirle:

-¡Qué mala suerte has tenido! Tu hijo se accidentó y no podrá ayudarte, tu eres ya viejo y sin su ayuda tendrás muchos problemas para realizar todos los trabajos.

El hombre, otra vez lo miró y dijo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Alá lo sabe.

Pasó el tiempo y en ese país estalló la guerra con el país vecino de manera que el ejército iba por los campos reclutando a los jóvenes para llevarlos al campo de batalla. Al hijo del vecino se lo llevaron por estar sano y al de nuestro hombre se le declaró no apto por estar imposibilitado. Nuevamente el vecino corrió diciendo:

-Se llevaron a mi hijo por estar sano y al tuyo lo rechazaron por su pierna rota. ¡Qué buena suerte has tenido!

Otra vez el hombre lo miró diciendo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Alá lo sabe”

Moraleja: las crisis y los conflictos a veces se transforman en oportunidades y,  a veces, las oportunidades se transforman en conflictos; a veces, las “desgracias” nos traen cosas buenas, y a veces, las “cosas buenas” nos traen desgracias. Todo depende del azar y de la manera en que manejemos las circunstancias que nos ha tocado vivir. Hay “varitas mágicas” (o maneras de hacer) que transforman sapos en príncipes azules y otras que transforman princesas en brujas. El azar es una fuerza importante que, en ocasiones, puede modelar nuestras vidas de forma drástica, pero también es importante nuestra manera de afrontar las cosas, desde una postura proactiva o victimista/ pasiva. Ambas son fuerzas poderosas que no conviene olvidar ni infravalorar.

Josep Planas –psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


Autocompasión versus acción

psicologos barcelona | terapia barcelonaCuando las cosas no nos van bien, cuando tenemos un mal día, sufrimos una contrariedad importante o, más que eso, cuando todo parece estar en nuestra contra y no vemos ninguna luz al final del túnel, podemos:

1) Dejarnos arrastrar por la autocompasión y el victimismo, abandonarnos a pensamientos sombríos del tipo “¿por qué me pasa esto a mí?”, “mi vida es un fracaso”, “jamás lograré…”, “todo está perdido”, etc.

2) Focalizarnos en la búsqueda de soluciones y preguntarnos: “¿qué puedo hacer para intentar mejorar la situación… aunque… (sólo sea un poquito, no sepa si lo voy a conseguir, tenga mucho miedo, me sienta inseguro/a, etc.?”

A corto plazo, la autocompasión nos permite desahogarnos, nos “arropa” en nuestras aflicciones, nos da calorcito, en cierta manera nos reconforta y nos permite renunciar sin (demasiada) culpa a nuestra responsabilidad (y pasársela a los demás como un bebé que se abandona en los brazos de su madre) al sugerirnos que es inútil luchar, que no serviría de nada. Nos permite justificar nuestros fracasos desde la impotencia, evitándonos así tener que hacer una autorreflexión que podría ser dolorosa o/y provocarnos mucha culpa. Nos evita tener que actuar, tener que hacer determinadas cosas que no nos gusta o nos da miedo hacer (“como estoy tan mal, no puedo…”). Nos permite, a menudo, obtener atención del entorno, recibir mimos y cariño extra, palabras de ánimo que nos recuerdan, tal vez, las cualidades positivas que tenemos, lo mucho que nos quieren.canstockphoto7684930

Visto así, ¿quién podría resistirse a ella? Pero la autocompasión es una falsa amiga, una amiga traicionera, cuyos dudosos beneficios quedan pronto superados por sus numerosas desventajas, sobre todo a medio y largo plazo puesto que:

  • Demasiada queja, a la larga, acaba por agobiar, frustrar e irritar a los demás provocando que se alejen o se enfaden con nosotros, con lo cual se generan conflictos con ellos o bien nos evitan y nos quedamos sin fuentes de apoyo.
  • Al estar constantemente centrados en nuestro malestar se genera un efecto “bola de nieve”, y cada vez nos sentimos peor, más impotentes, frustrados e inseguros.
  • Es un tipo de malestar que nos lleva a la inacción y, por tanto, no sólo no solucionamos nuestros problemas sino que los podemos agravar.
  • Nos genera (y, a menudo, también a nuestro alrededor) mucho dolor (emocional y físico).

Alguien dijo una vez, creo que fue Confucio, que “es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad”

Si, en estos momentos, te sientes atrapado/a en un bucle de negativismo y desesperanza en tu vida, y tienes claro que necesitas y quieres cambiar y no sabes cómo, te podemos ayudar mediante técnicas cognitivo-conductuales en el centro “psicólogos Barcelona” de Josep Planas –psicologo Barcelona- -psicólogo Vilassar de Mar-. Puedes solicitar más información a través de nuestros formularios de contacto