:::: MENU ::::
Posts etiquetados con: trastorno por estrés postraumático

Trastornos de ansiedad

. Trastorno de ansiedad generalizada

Se caracteriza por la presencia de preocupación y ansiedad casi constantes que suele flotar de un problema a otro, como por ejemplo cuestiones de trabajo, salud, familiares, etc. La persona puede ser consciente de ello pero sentirse incapaz de controlarlo. Suele ir acompañado de otros síntomas tales como dificultades de concentración, irritabilidad, insomnio, dolores de cabeza, náuseas, molestias abdominales, sudoración, etc.

. Ataques o trastorno de pánico (con o sin agorafobia)

La persona afectada sufre crisis o ataques inesperados de ansiedad muy intensa sin que, aparentemente, existan estímulos externos que los desencadenen. Suelen alcanzar su punto álgido a los 10 o 20 minutos y luego van remitiendo progresivamente.  Síntomas físicos más frecuentes: dolor torácico, mareo con sensación de desmayo, sensación de asfixia, sentimientos de irrealidad, temblores, etc. Pueden darse en cualquier lugar, incluso estando en casa. A menudo, el afectado/a tiene la sensación de que va a morir (por ejemplo, de un ataque cardíaco) o de que va volverse loco o perder el control, y siente una necesidad apremiante de escapar del lugar o situación. Con frecuencia la persona vive con miedo a otro ataque y puede temer estar sola, o en un sitio del que sea difícil salir o lejos de la ayuda médica. Hablamos de agorafobia cuando el miedo se ha extendido a la mayoría de lugares públicos, y la persona se siente incapaz de salir de casa sola.

. Fobias específicas

Se caracterizan por un temor fuerte e irracional frente a algo que, en realidad, representa poco o ningún peligro. La persona afectada intenta evitar el estímulo fóbico y, en caso de que no le sea posible hacerlo, puede experimentar una crisis de ansiedad importante junto a un deseo intenso de huida. Existen fobias específicas a una gran variedad de cosas o situaciones, tantas como pueda abarcar la imaginación si bien unas son  más frecuentes que otras (por ejemplo, la fobia a ir en avión o la fobia a la sangre)

. Fobia social o trastorno de ansiedad social

Se caracteriza por un temor exagerado a ser juzgado por otros o/y a sentirse avergonzado o humillado en una situación social. El temor puede ser generalizado a todo tipo de interacciones sociales o limitarse a algunas situaciones (por ejemplo, a hablar en público o a comer delante de otras personas). Puede estar también más centrado en alguna preocupación concreta (por ejemplo, temor a ruborizarse o a quedarse en blanco) o ser más inespecífico. El miedo puede ser, en algunos casos, tan fuerte que le impida a la persona ir al trabajo, a la universidad o llevar a cabo actividades normales de la vida diaria.

. Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)

Las personas afectadas de ese trastorno tienen pensamientos recurrentes y perturbadores (obsesiones) y ejecutan rituales o conductas repetitivas (compulsiones) para controlar la ansiedad que esos pensamientos les provocan. La mayoría de veces, esos rituales atrapan a la persona en un círculo vicioso del que no logra salir: se siente obligado a repetirlos una y otra vez para disminuir su ansiedad. Por ejemplo, las personas obsesionadas por la suciedad o el temor a contagiarse de alguna enfermedad, pueden lavarse las manos repetidamente y de forma exagerada para aliviar su temor. O personas preocupadas por hacer daño a sus seres queridos, pueden sentir la necesidad compulsiva de esconder cuchillos o repetir algún ritual o fórmula mágica para conjurar el peligro. Si bien todos hemos podido tener, en algún momento, ese tipo de preocupaciones, la diferencia básica estriba en que en la persona afectada de TOC puede ser tan exagerado que acabe interfiriendo gravemente en su vida diaria.

. Trastorno por estrés postraumático (TEPT)

La persona afectada de ese trastorno, lo sufre después de haber vivido determinados eventos traumáticos (por ejemplo, un accidente grave, una guerra, abusos físicos, etc.) en forma de “flashbacks” (escenas retrospectivas con la sensación  de que el evento está sucediendo nuevamente), pesadillas, explosiones de ira, irritabilidad persistente, fuertes sentimientos de culpa, preocupación, tristeza, etc. Puede manifestarse de forma aguda (inmediatamente después del suceso traumático) o con inicio tardío (meses o incluso años más tarde)