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Posts etiquetados con: TOC

Creencias irracionales en el TOC

TOC

En las personas que sufren de TOC (trastorno obsesivo compulsivo) se suelen encontrar una serie de creencias irracionales caracterizadas por:

  • Una sobreestimación de la amenaza o catastrofismo, que les lleva a exagerar la probabilidad o gravedad de algunos errores o sucesos desafortunados que “teóricamente” se podrían haber producido. Por ejemplo, haber dejado la puerta de la casa abierta, no haber cerrado la llave del gas, contagiarse del SIDA, etc, A partir de la pregunta: “¿Y si…?”, su imaginación se dispara y se puebla de horrores”.
  • Atribución de importancia excesiva al poder de los pensamientos. Tienden a creer que por el mero hecho de pensar algo, es muy probable que ese pensamiento se transforme en acción sin control de la mente. Por ejemplo, después de ver por la tele que un piloto suicida ha estrellado su avión con todos los pasajeros dentro (suceso que realmente ocurrió hace unos años, como recordarán), creer que ellos también podrían hacer algo parecido (tirarse al metro, etc.) sólo con pensarlo, llevados por un impulso que no podrían controlar. Olvidan que todos tenemos fantasías y pensamientos “indeseables” o “no deseados” en algún momento sin que esto implique que vayamos a convertirlos en actos de forma incontrolada, como si la mente fuera un coche sin frenos. De forma similar, también pueden creer que por el hecho de pensar algo “malo” o que va en contra de sus valores, se convierten automáticamente en seres humanos despreciables, olvidando que “malo” solamente es aquél que comete malas acciones: el que sólo las piensa alguna vez es simplemente un ser humano (imperfecto, como todos). Seguir Leyendo

TOC de amores

Where_is_the_love__Logo_by_Keablr[1]De un tiempo a esta parte, se está hablando bastante del llamado “TOC de amores”, una especie de trastorno obsesivo focalizado en el “miedo a no querer a la pareja”, caracterizado por dudas constantes sobre si estoy enamorado, etc.

Esas dudas pueden activarse por diferentes tipos de pensamientos o imágenes. Así, por ejemplo, películas (románticas), ciertos programas de televisión o canciones pueden actuar como fuertes desencadenantes: al ver las películas o escuchar las canciones, la persona comienza a preguntarse por qué su relación no refleja la conexión emocional profunda que aparece en la pantalla o el estribillo de la canción, sin tener en cuenta que suelen estar idealizadas o ser poco realistas. Otras personas se comparan con otras parejas que ven a su alrededor y que también idealizan, o bien se imaginan escenas románticas con otros/as que no son su pareja.

Las personas afectadas por ese trastorno no son conscientes de los altibajos en los sentimientos hacia la pareja: si no sienten intensamente en cada momento atracción y deseo hacia él/ ella, piensan que ya no están enamorados y que han dejado de quererle. A veces, pueden llegar a poner fin a relaciones de pareja perfectamente válidas para ellas sólo porque consideran que sus sentimientos no son como creen que deberían ser.

Una persona normal, no afectada por el TOC, también puede tener esas dudas, pero no las experimenta con tanta fuerza, no le atormentan de la misma manera y les da mucha menos importancia.

Su origen está bastante relacionado con la visión romántica y perfeccionista que la sociedad actual ha creado en numerosas personas, con una idealización ficticia del amor, con una necesidad de vivir a cada instante una conexión mágica con el/la amado/a.

Es frecuente que la persona afectada por ese trastorno:

-     intente deducir mediante pruebas si está enamorada/o de su pareja o no. Por ejemplo: mirar a su pareja (o una foto de él/ella, representarse su cara en la imaginación) para ver qué siente, medir el grado de emoción al hablar con él/ella por teléfono, si lo ve guapo/a o atractivo/a, si ve a otro chico/a guapo/a comparar los sentimientos, buscar las respuestas en un libro de autoayuda o en los foros de Internet, etc.

Le pregunte a otra persona si cree que estamos enamorados.

-     Lo hable con la pareja, le comunique sentimientos.

-     Se formule preguntas tales como “¿es TOC o es desenamoramiento?” (si ha leído acerca del trastorno), “¿lo quiero como pareja o como amigo?”, “¿me estoy obligando a quererlo/a porqué no sé estar solo/a? y  otras parecidas.

Evidentemente, se pueden mezclar muchas cosas y es posible que la persona que tenga estas dudas obsesivas tenga realmente problemas con su pareja, incluso que no le/la quiera pero todo esto se ha de ir aclarando poco a poco, con ayuda de una terapia. Es decir, la/el obsesivo no se puede guiar (únicamente) por su propia visión que puede estar muy distorsionada, y necesita el acompañamiento de un profesional objetivo que le guie en los pasos a dar y las estrategias a seguir.

En mi consulta de psicólogos Barcelona/ psicólogos Maresme/ psicólogos online, ofrezco un tratamiento personalizado basado en la utilización de técnicas cognitivo-conductuales y de la ACT (terapia de aceptación y compromiso) para salir del bucle del pensamiento obsesivo y aprender a utilizar otras pautas de reflexión más saludables y flexibles, hacer una valoración objetiva y un balance de los pros y contras de la relación, aprender a contactar mejor con los propios sentimientos y a expresarlos de forma adecuada, sanar heridas emocionales que la persona tal vez arrastra desde la infancia, mejorar la autoestima, etc.

Si deseas información más concreta para tu caso particular o/y acerca de las tarifas de precios, no dudes en consultarme a través del formulario de contacto de psicólogos Barcelona.


Miedo y ansiedad: ¿puedo controlarlos?

canstockphoto3594533El miedo es la reacción ante la percepción de una amenaza o peligro (reales o imaginarios) para nuestra seguridad física o emocional. Las posibles respuestas pueden ser: a) lucha o afrontamiento, b) huida o evitación, c) parálisis o bloqueo. Hay que distinguir entre miedo normal ante un peligro real o probable, y miedo excesivo o patológico, desproporcionado a la situación o provocado por una falsa alarma. El miedo normal nos protege. El miedo patológico nos limita, empobrece nuestra vida y nos causa un sufrimiento innecesario.

Ejemplos: 1) Me dispongo a cruzar la calle, me doy cuenta de que el semáforo está en rojo, siento miedo y retrocedo,      2) Camino de noche por una calle poco iluminada, oigo pasos a mis espaldas, y me quedo quieto sin saber qué hacer, paralizado por el miedo,       3) Noto un repentino dolor en el pecho, siento miedo y acudo a un servicio de urgencias. En el primer caso, el miedo es normal y me protege de un posible atropello. En el segundo, parece excesivo pero no lo sabemos del todo puesto que depende del contexto: peligrosidad del barrio, etc. En el tercero, depende también del contexto: si se trata de una persona joven y con buena salud, o que ha tenido otros episodios similares que han resultado falsas alarmas, con toda probabilidad se tratará de miedo generado por síntomas físicos de ansiedad únicamente y que no entrañan riesgo alguno para nuestra salud.

La ansiedad, a diferencia del miedo, es un sentimiento más complejo, de incomodidad o malestar que se prolonga (con altibajos) a lo largo del tiempo y causado por ciertos pensamientos repetitivos de aprensión o temor hacia determinadas situaciones.

Ejemplos: 1) He tenido varias veces la sensación de mareo o vértigo estando fuera de casa, y ahora siento ansiedad de salir a la calle por temor a desmayarme, etc.        2) Cada vez que he de ir al dentista, me paso varios días ansioso porque le tengo una cierta fobia.

El problema de los trastornos de ansiedad, no es la experiencia de miedo o de ansiedad en sí (que puede no ser patológica en muchos casos), sino el hecho de que esta ansiedad se active inapropiadamente, cuando “no toca”. Por ejemplo, tener algo de ansiedad antes de un examen seguramente me hará estudiar más pero si esta ansiedad es excesiva o se da por una sobrevaloración de ciertos peligros o por “películas” que me monto sobre cosas negativas que podrían pasarme -pero cuya probabilidad es mínima o, incluso, inexistente- entonces estoy sufriendo inútilmente.

Tanto en el caso del miedo como de la ansiedad, uno de los modos que solemos utilizar para “protegernos” es el de la huída-evitación pero (a menos que el peligro sea real) ello sólo nos proporcionará alivio a corto plazo con abundantes efectos secundarios, además: frustración y posible pérdida de autoestima por no haber sido capaces de enfrentarnos a lo que nos daba miedo, empeoramiento a largo plazo de ese miedo o ansiedad que se puede generalizar a otras situaciones parecidas (por ejemplo, si tengo fobia al metro y lo evito es posible que acabe teniendo también miedo a ir en autobús, en coche y hasta puede que al final a salir de casa)

La psicoterapia para los trastornos de ansiedad, en la consulta de psicologos Barcelona, consiste en: 1) entender qué mecanismos activan ese programa de miedo o ansiedad: qué pensamientos, creencias, fantasías, etc.,       2) desactivar ese programa, mediante cambios tanto cognitivos (a nivel de creencias internas) como conductuales (afrontamiento gradual, y bajo supervisión terapéutica, de todas las situaciones provocadoras de ansiedad)

Josep Planas –psicólogo Barcelona, psicólogo Vilassar de Mar, psicoterapia online