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Posts etiquetados con: psicologos online

Actitud Keledén

keleden

Según John C. Parkin, “gurú” de la filosofía Keledén, cuando dices “¡Keledén!” (“fuck it” en inglés) renuncias a controlar algo, normalmente algo que te perjudica, y te abandonas al flujo de la vida. Viene a ser el equivalente occidental a esas ideas espirituales orientales que aconsejan dejarse llevar, renunciar y disminuir el control de las cosas (apegos).

Es como hacer una pedorreta al mundo del sentido común, a los convencionalismos, a la autoridad y al orden establecidos, a todo aquello que nos preocupa en exceso, a una existencia demasiado “llena de sentido”, al control excesivo sobre las cosas.

En mi opinión, no se trata de pasar de todo y abandonarnos a una vida egocéntrica y carente de valores morales, pero sí de intentar ser más flexibles, menos rígidos, de dejarnos llevar más por el fluir natural de la vida en lugar de querer controlar lo incontrolable, y de ser a veces un poco irreverentes con los valores establecidos, con lo “políticamente correcto”. Seguir Leyendo


Creencias irracionales en el TOC

TOC

En las personas que sufren de TOC (trastorno obsesivo compulsivo) se suelen encontrar una serie de creencias irracionales caracterizadas por:

  • Una sobreestimación de la amenaza o catastrofismo, que les lleva a exagerar la probabilidad o gravedad de algunos errores o sucesos desafortunados que “teóricamente” se podrían haber producido. Por ejemplo, haber dejado la puerta de la casa abierta, no haber cerrado la llave del gas, contagiarse del SIDA, etc, A partir de la pregunta: “¿Y si…?”, su imaginación se dispara y se puebla de horrores”.
  • Atribución de importancia excesiva al poder de los pensamientos. Tienden a creer que por el mero hecho de pensar algo, es muy probable que ese pensamiento se transforme en acción sin control de la mente. Por ejemplo, después de ver por la tele que un piloto suicida ha estrellado su avión con todos los pasajeros dentro (suceso que realmente ocurrió hace unos años, como recordarán), creer que ellos también podrían hacer algo parecido (tirarse al metro, etc.) sólo con pensarlo, llevados por un impulso que no podrían controlar. Olvidan que todos tenemos fantasías y pensamientos “indeseables” o “no deseados” en algún momento sin que esto implique que vayamos a convertirlos en actos de forma incontrolada, como si la mente fuera un coche sin frenos. De forma similar, también pueden creer que por el hecho de pensar algo “malo” o que va en contra de sus valores, se convierten automáticamente en seres humanos despreciables, olvidando que “malo” solamente es aquél que comete malas acciones: el que sólo las piensa alguna vez es simplemente un ser humano (imperfecto, como todos). Seguir Leyendo

Héroes cotidianos

S/Pilar Jericó, héroes cotidianos son aquellos que siguen adelante a pesar de las dificultades y que, en vez de centrarse en la queja o el lamento, aprovechan la desventura para transformarse positivamente y ejercer una influencia positiva en su entorno (aunque para la historia sean anónimos). Pero, advierte, no se puede desarrollar esa capacidad sin atravesar desiertos o noches oscuras. Concretamente, explica las diferentes etapas del proceso desde la “llamada de la aventura” hasta una “nueva integración” en la que el héroe regresa a su rutina pero transformado. Puedes verlo en el siguiente video: Héroes cotidianos

Como hay cosas que no se pueden escoger (por ejemplo, una enfermedad grave, un despido laboral, una ruptura afectiva no deseada, etc.) el reto está en aprovecharlas como una oportunidad de aprendizaje y de transformación de uno mismo.

Quizás no lo sepas, pero tú puedes ser también un/a héroe cotidiano/a, tú también puedes expandir tu zona de confort y transformar tu vida y la de personas de tu entorno. ¿Te animas?  Héroes cotidianos

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


¿Y si no estoy motivado?

Motivación versus autodisciplina

  • Lo ideal sería hacer las cosas con motivación, pero eso no siempre es posible. La buena noticia es que sin motivación también podemos actuar: la  motivación impulsa y ayuda, pero no es imprescindible para movernos, para “hacer”.
  • Tiene sentido hacer algo sin mucha motivación siempre y cuando creamos que esta acción nos puede llevar a unos resultados deseados y/o positivos para nosotros.

  Por ejemplo, una persona puede decidir hacer ejercicio físico o seguir una dieta sin que le guste, sin ganas, pero con el objetivo de mejorar su salud. 

  • Muchos objetivos valiosos en la vida requieren hacer algunas cosas que no nos gustan o no nos motivan lo suficiente a corto plazo. Pero si el esfuerzo vale la pena (o pensamos que puede valer la pena) a más largo plazo, en la mayoría de casos será positivo para nosotros soportar la frustración de no obtener un beneficio inmediato de dicho esfuerzo.
  • Por el contrario, un objetivo que nos motive mucho a corto plazo puede resultar perjudicial para nosotros.

                 Por ejemplo, consumir drogas.

  • Lo ideal sería saber siempre hacia dónde vamos, tener claros nuestros objetivos pero, a veces hemos de “hacer camino, caminando”, experimentar, probar y “aprender haciendo”. Como dice Antonio Machado: “caminante no hay camino, se hace camino al andar”.
  • Cuando nos sentimos deprimidos o desmotivados, la inacción nos lleva a aumentar la desgana y la falta de motivación, creando un círculo vicioso del que puede resultar difícil salir.
  • Pero si hacemos un pequeño esfuerzo por movernos para hacer cosas, nos sentiremos mejor y romperemos, poco a poco, este círculo. Nos motivamos “haciendo”, y nos desmotivamos cuando nos encerramos en la inactividad y/o la queja y el victimismo.
  • Si nosotros no decidimos, si frente a una dificultad elegimos no hacer nada, los demás o las circunstancias acabarán decidiendo por nosotros y, normalmente, para peor.
  • A veces, intentamos cosas y fracasamos, sembramos y no recogemos, pero fracasando también se aprende. A veces, tenemos que cosechar muchos “fracasos” antes de obtener algún éxito.
  • Escoge tu actitud: aunque haya circunstancias que no puedes escoger, sí puedes escoger siempre tu actitud.
  • Recuerda que la vida es como el ECO: si le gritas “todo es una m., soy un desastre”, el destino te devolverá m. y desastres…

Josep Planas, psicólogos barcelona, psicólogos online, psicólogos Vilassar de Mar


“Dicen que no tengo nada”, una reflexión sobre la hipocondría

Hipocondria 2Un 75 % de las personas sanas padecen molestias físicas. Y de éstas, sólo un 5 % tienen alguna enfermedad que, sólo en el 10 % (de este 5 %) es grave:

Contrariamente a lo que se cree, la salud no equivale al “silencio” total de los órganos, a la ausencia de cualquier tipo de molestia o alteración física. Nuestro cuerpo realiza funciones complejas que pueden producir sensaciones molestas o dolores, algunos más evidentes, otros más sutiles.

Además, en el 25 % de los casos estas molestias se deben a causas psicológicas como la ansiedad, la depresión, el estrés, etc. En estos casos, hablamos de somatización, es decir, a la manifestación de problemas psicológicos y emocionales a través de síntomas físicos. Prácticamente cualquier trastorno psicológico puede somatizarse. Mente y cuerpo están estrechamente vinculados. Seguir Leyendo


Etapas del cambio

Etapas decisionesEl modelo de Prochaska y Diclemente (1983) contempla seis etapas por las que pasamos en el proceso de cambio de cualquier conducta:

PRECONTEMPLACIÓN

En esa fase no somos conscientes de tener un problema o de que nos convenga cambiar una conducta determinada.

Ejemplo: una persona adicta a la cocaína que no lo reconoce o no lo reconoce como un problema. Lo puede negar (“yo no soy adicto”) o racionalizar (“tomar cocaína no me perjudica”, “no soy adicto porque lo puedo dejar cuando quiera”, “hay cosas mucho peores que tomar coca”)

CONTEMPLACIÓN

Nos damos cuenta de que tenemos un problema, empezamos a considerar la posibilidad de cambiar, analizamos pros y contras pero adoptamos una posición ambivalente: queremos y no queremos cambiar, en algunos momentos nos parece necesario y en otros, no, buscamos excusas para no hacer nada, etc.

Siguiendo el ejemplo anterior, la persona adicta empieza a ser consciente de que tiene un problema, pero todavía no se lo toma muy en serio y no ha tomado ninguna decisión al respecto.

PREPARACIÓN

Somos ya plenamente conscientes de que tenemos un problema y empezamos a dar los primeros pasos para el cambio como, por ejemplo, buscar información de estrategias o personas que nos puedan ayudar.

ACCIÓN

Aquí, pasamos ya a tomar medidas concretas, a comprometernos en el proceso de cambio como, por ejemplo, empezar una terapia, iniciar un proceso de separación de la pareja, buscar un nuevo trabajo, etc.

La persona adicta podría efectivamente iniciar una terapia o un proceso de desintoxicación,  y dejar la sustancia.

MANTENIMIENTO

El reto aquí es perseverar en el proceso de cambio, mantenerlo, reforzarlo y evitar recaídas en la medida de lo posible.

El adicto/a debería aquí esforzarse por mantenerse abstinente. Y si sufre alguna recaída ocasional retomar el proceso en el punto en que se ha detenido, aprendiendo si es preciso nuevas habilidades y estrategias para estabilizar el cambio.

CONSOLIDACIÓN

En esta última fase, la nueva conducta ya está firmemente establecida y será difícil volver atrás.

Finalmente, señalar que pueden darse altibajos en el proceso. Es decir, que de una fase pasemos otra vez a la anterior, luego volvamos a avanzar, etc.

Lo importante es llegar a la fase final de consolidación, cualquiera que sea el ritmo con el que avancemos.

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


¿Mujeres que piensan demasiado?

pensar demasiado 2

Según comenta Susan Nolan-Hoeksema en su libro “Mujeres que piensan demasiado”, hay una tendencia epidémica, sobre todo entre las mujeres, a pensar demasiado. Les damos vueltas y más vueltas a nuestros pensamientos y sentimientos negativos, “amasándolos como si fueran masa de pan”. Nos formulamos preguntas que generan más preguntas, dudas que generan más dudas, etc. Y en ese estado, distorsionamos fácilmente la realidad.

Complica todavía más la cosa el hecho de que cuando estamos tristes y con un estado de ánimo bajo, nuestro cerebro atrae fácilmente otros pensamientos tristes y oscuros, con lo que nos quedamos atrapados en un círculo de infelicidad del que nos cuesta luego salir.

Contrariamente a lo que nos podría parecer, pensar “demasiado” en algo que nos preocupa disminuye nuestra capacidad para encontrar buenas soluciones a los problemas, aparte de que nos puede generar trastornos emocionales y perjudicar nuestras relaciones personales.

Otros datos interesantes que aporta la autora son:

-      Cuando estamos en un estado de ánimo negativo, activamos y fortalecemos toda una red neuronal de pensamientos y recuerdos negativos. De manera que cuanto más vueltas les demos a los pensamientos negativos, más fuerza tendrán estos.

-      Pensar demasiado es una “enfermedad” más propia de las personas jóvenes y de mediana edad debido a que, en nuestra cultura, a diferencia de  las generaciones anteriores¨  1) hay muchas opciones pero pocos valores sólidos a los que aferrarse,    2) nos creemos con derecho a tenerlo todo, nos cuesta aceptar que la vida tiene muchas limitaciones y, cuando no se cumplen nuestras expectativas, nos sentimos muy frustrados y desorientados y tendemos a culparnos a nosotros mismos o a culpar a los demás de esos “fracasos”, no nos paramos a pensar que quizá eso es lo normal en la vida,    3) tenemos una necesidad compulsiva de encontrar soluciones rápidas a todo; no queremos esperar, no aceptamos que algunas cosas requieren su tiempo y acaso mucho esfuerzo también,     4) nos miramos demasiado el ombligo, tendemos a analizar demasiado.

Y como estrategias para afrontar esa tendencia, tendríamos entre otras:

-      Comprender que el pensamiento excesivo no es nuestro amigo, no nos ayuda a estar mejor o a resolver mejor nuestros problemas.

-      Buscarnos ocupaciones o distracciones constructivas

-      Delimitar a un horario concreto para preocuparnos y, el resto del tiempo, intentar desviar nuestra mente de esos pensamientos.

-      Escribir nuestras preocupaciones para tomar distancia de las mismas y verlas con más objetividad.

-      Delegar nuestras preocupaciones en un poder superior, llámese Dios para los creyentes o cualquier otra forma para los no creyentes.

-      Fomentar relaciones personales de calidad, y apoyarnos en ellas, en los momentos difíciles.

-      Dejar de compararnos con los demás y procurar lleva una vida coherente con nuestros propios valores.

-      Utilizar técnicas de resolución de problemas

-      Hacer algo, cualquier cosa por pequeña que sea para avanzar en algún sentido, que nos permita cortar ese círculo vicioso de pensamiento tóxico.

-      Identificar las voces de otras personas que, tal vez, nos están diciendo sin que seamos demasiado conscientes lo que deberíamos hacer, pensar o sentir (la tiranía de los “deberías”) y procurar actuar de acuerdo con nuestros propios valores y no con los ajenos.

-      Potenciar nuestro crecimiento personal en general: terapia, libros de autoayuda, meditación, etc.

Josep Planas -psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


Sugerencias para combatir el insomnio

dormir bienSi eres de las personas a las que, con frecuencia, les cuesta dormir debido al estrés, etc. he aquí unas sencillas sugerencias que te pueden ayudar a dormir mejor:

  • Sé regular en tus horarios. Procura acostarte todos los días a la misma hora. Y levántate también a la misma hora, independientemente de cuánto hayas dormido: lo recuperarás seguramente al día siguiente. Los fines de semana o festivos, no varíes tampoco mucho esta pauta. Y, en lo posible, sigue el ciclo natural de día/ noche.

Evita dormir durante el día. No duermas la siesta o, en todo caso, no más de 15 ó 30 minutos.

  • Procura “desconectar” antes de acostarte:  a) realiza actividades de desaceleración para tranquilizar la mente en las horas previas a irte a dormir. En ese sentido, algunas rutinas como un ratito de lectura o algún ejercicio sencillo de relajación pueden ayudar,      b) evita, en lo posible, todo tipo de estímulos que puedan activarte demasiado, como por ejemplo discusiones, películas o lecturas que te alteren, ejercicio físico demasiado intenso, pensar en problemas, etc.
  • Evita estimulantes y cenas copiosas:   a) no consumas bebidas que contengan cafeína u otros excitantes, modera la ingesta de alcohol  (si tomas), etc. desde primeras horas de la tarde,     b) cena al menos dos horas antes de acostarte y de forma moderada.
  • Cuida el espacio físico dónde duermes:  a) reserva la cama como un lugar para dormir únicamente, para evitar condicionar el dormitorio a la vigilia y a la actividad. Habitúate a ver la TV, comer, leer, etc. en otra habitación,      b) mantén, en lo posible, el dormitorio en unas condiciones que faciliten el sueño:  temperatura adecuada,  cama cómoda, ausencia de ruidos, ordenado, etc. En caso de ruidos molestos que no puedan evitarse, considera la opción de utilizar tapones para los oídos.
  • Evita  mirar el reloj durante la noche:  no consultes la hora si te despiertas, y si te cuesta hacerlo, mantén el reloj lejos de tu alcance.
  • No intentes “obligar” a tu cuerpo a dormir. El sueño es una actividad espontánea que no se puede controlar voluntariamente. Y procura evitar pensamientos alarmistas: el que alguna noche no consigas dormir o duermas muy poco no implica que al día siguiente no puedas realizar tus actividades con normalidad, ni tampoco que a partir de entonces vayas a tener problemas de insomnio. Todos tenemos, de vez en cuando, un mal día que puede repercutir en la calidad del sueño pero si no le damos mayor importancia, no va a originar ningún problema serio.
  • En caso de acostarte y no quedarte dormido/a en los primeros veinte minutos, puedes intentar à   a) visualizar alguna escena relajante (por ejemplo, te podrías imaginar tumbado al sol en una playa paradisíaca) y piensa que no pasa nada si no te quedas dormido, simplemente disfruta de la relajación,      b) dejar la mente en blanco, en actitud como de “meditación”,      c) recordar los buenos momentos del día o de la semana,     d) levantarte y realizar alguna tarea monótona que te induzca al sueño, pero… nada de, por ejemplo, conectarte a Internet u otras actividades que más que inducirte al sueño te mantendrían en estado de vigilia.
  • Intenta hacer ejercicio físico moderado de manera regular, pero evita hacerlo de forma vigorosa unas dos horas antes de acostarte.
  • Alguna medicación suave también te podría ayudar temporalmente (por ejemplo del tipo que venden en las farmacias sin receta médica) pero si el insomnio persiste, es preferible que consultes a un psicólogo para tratar los problemas de fondo que te provocan ansiedad. Puedes pedir información a psicólogos barcelona a través del siguiente formulario de contacto.

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Queremos un mundo con dignidad

dignityHoy, en lugar de publicar una entrada, como es habitual, sobre algún tema de psicología, he preferido copiar un artículo de la periodista Rosa María Artal que nos invita a reflexionar acerca de las manipulaciones de los “mass media” al servicio de un oscuro poder a la sombra (llámese neocapitalismo, FMI, troika, mercados, etc.) que intenta anular el poder democrático del pueblo, y todos los avances en materia social que nuestros padres y abuelos consiguieron a través de décadas de duro esfuerzo y reivindicaciones.

En estos días, se trata de frenar las aspiraciones de un pueblo, el griego, que está luchando por su dignidad y de desacreditar a sus  legítimos representantes. Y lo hace sin vergüenza alguna, sin complejos. Todo es válido en esa llamémosle “guerra sucia”: la mentira, la amenaza, jugar con los miedos de la gente, etc.

Bueno, mucho podríamos hablar del tema. Alguien podrá decir que los psicólogos no deberíamos posicionarnos en esas cuestiones, pero para mí el silencio equivale a complicidad. Otros podrán decir que lo importante es el cambio personal de cada uno de nosotros, y en eso estaría más de acuerdo, pero no del todo ya que en mi opinión es muy difícil crecer y desarrollarse de forma sana y ser feliz en un entorno hostil, injusto, que no respeta los derechos fundamentales de las personas, como es el derecho al trabajo, a una vivienda digna, a la igualdad de oportunidades, etc. El cambio personal debe ir unido al cambio social: los dos son necesarios y  si falla uno de ellos el otro se resentirá inevitablemente.

Podéis ver el artículo en el siguiente enlace: Periodismo, cómplice del poder o al servicio de la sociedad

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos on line


¿Nos ayudan los libros de autoayuda?

autoayuda 3Se publican por millones. Algunos se venden más que las obras de los escritores de novelas de mayor renombre. Existe toda una próspera industria a su alrededor que genera grandes beneficios. Nos enseñan cómo podemos hacer para dejar de preocuparnos, para obtener dinero y felicidad abundantes, para gestionar una empresa con éxito,  incluso, para prevenir el cáncer y para un montón de cosas más. Aparentemente, no hay problema que se les resista. Pero… ¿ayudan realmente? ¿o son un fraude?

Desde siempre el hombre ha buscado respuestas a los grandes interrogantes de la vida.  Seguir Leyendo


Los diez tipos de relaciones afectivas que no funcionarán

broken couple twoSegún Bárbara de Angelis, en su obra “¿Eres mi media naranja?” , no funcionan aquellos tipos de relaciones en las que:

1)     Nos ocupamos más de nuestra pareja que ella de nosotros.

2)    Nuestra pareja se ocupa más de nosotros que nosotros de ella.

3)    Nos enamoramos del potencial de nuestra pareja, de aquello en lo que confiamos se convertirá con el tiempo, y no de lo que es en la actualidad.

4)    Nos encontramos en una misión de “rescate”. Es decir, cuando nos enamoramos de alguien con graves problemas emocionales, físicos o financieros.

5)    Situamos a nuestra pareja en un pedestal, lo/la investimos de atributos exagerados

6)    Nos hemos encaprichado de nuestra pareja por razones externas. Por ejemplo, por su estatus social.

7)    Existe sólo una compatibilidad parcial entre los dos

8)    Elegimos a nuestra pareja por rebeldía. Por ejemplo, elegimos lo opuesto a lo que quieren nuestros padres, no porque lo deseemos realmente, sino tan sólo por llevarles la contraria y autoafirmarnos.

9)    Elegimos a nuestra pareja como reacción a nuestra pareja anterior. Por ejemplo, elegimos lo opuesto de lo que era nuestro/a ex. Es parecido al caso anterior.

10)   Nuestra pareja es inalcanzable. Por ejemplo, no está disponible porque todavía no ha roto del todo con su ex, es incapaz de comprometerse, etc.

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Cómo decir “no” de forma asertiva

No asertivoA veces, alguien nos pide o nos sugiere algo y nos cuesta decir “no”, Tenemos miedo de que la otra persona se ofenda, nos desapruebe, se genere una discusión, etc. Y cedemos, pero nos sentimos mal interiormente, con la sensación de habernos traicionado a nosotros mismos. Queremos decir “no” pero no sabemos cómo hacerlo.

Si te sientes identificado/a con este problema, he aquí algunas sugerencias que te pueden ayudar:

  • Escucha sin interrumpir hasta que la otra persona termine de formular su demanda, invitación, etc.

Sugerencias para combatir la depresión

DepresiónSi sufres o crees que puedes estar sufriendo una depresión o te encuentras con un bajón anímico importante, aquí tienes una serie de recomendaciones desde “psicólogos Barcelona” que pueden serte útiles:

  • Procura no permanecer en la cama más allá de tu horario habitual, independientemente de que hayas dormido bien o mal, no tengas ganas de levantarte, etc.
  • Actúa, muévete, haz cosas. Haz ejercicio físico. Realiza actividades en la naturaleza. Apúntate a charlas interesantes, aprende cosas nuevas… Recupera actividades que antes de la depresión te proporcionaban placer y satisfacción. Procura estimular tanto tu cerebro como tu cuerpo. La acción es el antidepresivo más poderoso.
  • Cuida tu aspecto físico. Te sentirás mejor si lo haces.
  • Aliméntate de forma sana.
  • Mímate un poco, haz cosas “especiales” para ti mismo/a, permítete pequeños caprichos.
  • Haz nuevos amigos. Apúntate a actividades de ocio, talleres, etc. Recupera amistades de las que te hayas distanciado. Ábrete a los demás y al mundo, no te quedes aislado en casa. Deje que entre aire fresco en tu vida.
  • Haz cosas que te hagan sentir útil y evita centrarte demasiado en ti mismo/a y tus preocupaciones. Puedes hacer actividades de voluntariado, escribir un blog, apuntarte a un grupo o movimiento social, aprender cosas nuevas y un sinfín de cosas más.
  • Presta atención a tu “diálogo interior”, a lo que te dices a ti mismo/a, la forma en que te hablas. Intenta ser positivo/a y aceptarte como eres. Sé amable contigo mismo/a. Evita dramatizar y autocompadecerte. Recuerda que “más vale encender una vela que maldecir la oscuridad” (proverbio chino)
  • Evita cavilar, rumiar el “por qué” de las cosas, darle vueltas a tus problemas obsesivamente. En lugar de eso, intentar ver “qué” te deprime,  y “cómo” puedes salir de esa tristeza/ desesperanza. Haz una lista de todos los problemas y preocupaciones que te quitan energía y mira “cómo” los puedes afrontar poco a poco.
  • Acepta que las cosas no son como “deberían” ser, acepta la imperfección tuya, de los demás y del mundo. Esfuérzate por cambiar las cosas que puedas, pero renuncia a amargarte por todo aquello que escapa a tu control.
  • Comenta tus problemas con los demás, pero sin exagerar ni llegar al victimismo. Evita hablar sólo de ti e interésate también por los otros, déjales un espacio para que ellos también puedan expresar sus inquietudes, sus anhelos… Si no lo haces, al final se apartarán de ti.

Y, sobre todo, no actúes en base a si te sientes motivado/a o no para hacer algo, si estás alegre o triste, animado o desanimado, cansado/a o lleno/a de energía. Haz un esfuerzo para salir de las garras de la depresión, plántale cara, haz cada día alguna cosa, algún movimiento para sentirte mejor. Y si no te ves capaz, busca ayuda profesional. Hoy en día, hay muchos tratamientos, la terapia cognitivo-conductual está entre los más validados empíricamente, que te pueden ayudar. Si quieres, puedes pedirme información

Josep Planas –psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


Qué es la depresión y cómo se puede tratar

psicologosbarcelona-depresiónLa depresión es una enfermedad que, según la OMS, afecta a más de 350 millones de personas en el mundo, al doble de mujeres que de hombres. Si bien  es el resultado de interacciones complejas entre factores sociales, psicológicos y genéticos, suele estar asociada a pérdidas significativas no asimiladas (por ejemplo, muerte de un ser querido, ruptura sentimental, enfermedad, pérdida del puesto de trabajo, etc.), conflictos interpersonales no resueltos (por ejemplo, disputas o desavenencias que generan mucho malestar), falta de adaptación a transiciones vitales importantes (por ejemplo, maternidad, cambio de trabajo, jubilación, etc.) o carencias en las relaciones interpersonales (por ejemplo, sentirse solo o poco querido)

Aunque en la actualidad es posible superar la depresión mediante una psicoterapia adecuada (y, en casos más complejos, con la ayuda adicional de fármacos) se calcula que más de la mitad de los afectados no reciben ningún tratamiento, al tener una depresión.

Los síntomas de depresión más comunes son:

  • Cambios en el estado de ánimo:    a) Tristeza permanente y ganas de llorar aunque también puede manifestarse con irritabilidad o culpa persistentes,   b) Sensación de vacío y/o de estar como anestesiado,     c) Disminución y pérdida de interés por actividades y personas.
  • Cambios corporales:   a) Experiencia subjetiva de fatiga y pérdida de energía: las actividades cotidianas se realizan con mayor lentitud y, normalmente, requieren de un gran esfuerzo,     b) Insomnio o, por el contrario, necesidad de dormir más de lo habitual (hipersomnia),      c) Pérdida de apetito o, por el contrario, aumento desmesurado del hambre que puede dar lugar a atracones compulsivos,    d) D¡sminución del deseo sexual.
  • Cambios en la forma de pensar:  Pensamientos  recurrentes de culpa, inutilidad, fracaso, etc. que conducen a una autocrítica destructiva y una sensación de desamparo y desesperanza que, en algunos casos, puede traducirse incluso en deseos de morir. Muchas personas deprimidas creen que son totalmente ineptos para la vida, que los demás no les quieren y que tarde o temprano acabarán abandonándolos, que siempre están haciendo daño a los demás, que nada les saldrá nunca bien en la vida, etc. Al estar deprimido, se suele prestar mucha más atención a los aspectos desagradables de la realidad (magnificándolos) y se ignoran los agradables. La sensación de agotamiento físico y fatiga que acompaña a la depresión hace más fácil, además, que se terminen creyendo ese tipo de pensamientos sin cuestionarlos.
  • Cambios en la forma de actuar. La falta de vitalidad y la sensación de fatiga crónica, acompañada de los pensamientos negativos mencionados, la tristeza recurrente, etc. suele llevar a un abandono o reducción importante de las actividades de la persona: tareas cotidianas de casa o trabajo, relaciones interpersonales y tiempo dedicado al ocio. Con ello, se produce una especie de círculo vicioso que conduce a potenciar la depresión: cuántas menos cosas hace y cuánto más se aísla la persona, menos gratificaciones obtiene del medio, más inútil se siente, y más negativo lo ve todo.

A veces, la depresión viene acompañada o precedida de otros trastornos, siendo los más habituales: ansiedad generalizada, crisis de pánico, agorafobia, fobia social, obsesiones (TOC), fibromialgia u otros dolores físicos varios, adicciones, bulimia nerviosa, etc.

Cuando hay una depresión menos intensa pero más prolongada en el tiempo, hablamos de distimia. Si aparece tras un cambio importante de la vida (divorcio, maternidad, muerte de un ser querido, ruptura afectiva, etc.) al que cuesta adaptarse, lo llamamos trastorno de adaptación de tipo depresivo: es un tipo de depresión que suele desaparecer gradualmente a medida que nos vamos adaptando a la nueva situación, si bien en algunos casos puede desembocar en una auténtica depresión. Si alterna con episodios o fases de euforia patológica, hablamos de trastorno bipolar, en fase depresiva.

La depresión no debe confundirse con trastornos pasajeros del estado de ánimo debidos a situaciones normales de la vida cotidiana: pequeños contratiempos o frustraciones que nos afectan a todos.

Antes de entrar en la depresión propiamente dicha, la persona afectada suele pasar por un período de tiempo sintiéndose mal: tristeza, culpa, ansiedad, vergüenza o irritabilidad son las sensaciones de malestar más frecuentes. Estos síntomas vienen a ser como la señal de alarma de que algo no está yendo bien en la vida de uno y se generan para que reaccionemos.

Las terapias para una depresión que se han mostrado más eficaces en su tratamiento son las cognitivo-conductuales y la psicoterapia interpersonal. Como hemos dicho, a veces es necesaria la ayuda de fármacos pero, en mi opinión, no es recomendable utilizarlos como único tratamiento: para más información ver “¿Pastillas o psicoterapia?”

Si crees que podrías padecer depresión, o tienes algún familiar cercano que padezca depresión, puedes ponerte en contacto con mi consulta de psicólogos Barcelona/ psicólogos online / psicólogos Vilassar de Mar a través del formulario de contacto


Felicidad química

 Un mundo feliz “Es increíble, pero en nuestra sociedad, los ansiolíticos y antidepresivos se han convertido en el ingrediente básico de nuestra dieta”  (Silvia Congost, psicóloga)

¿Es esto un signo de progreso o un signo de una sociedad enferma y profundamente infeliz?

Muchas personas actualmente, ante un problema psicológico o psicosomático que no entienden muy bien, acuden en busca de orientación al médico o psiquiatra. Y una vez allí, es bastante probable que les receten antidepresivos y/o ansiolíticos, algunas veces con la indicación de acudir a un psicólogo.

El poco tiempo de los profesionales para atenderles y, a veces también, la búsqueda del propio paciente de un remedio fácil y cómodo o/y su falta de recursos económicos para acudir a la consulta privada de un psicólogo facilita este proceso.

Por otro lado, no olvidemos que debajo de todo esto, existen también importantísimos intereses económicos de la industria farmacéutica interesada en promover la “evidencia científica” de que tales fármacos son necesarios, a base de estudios cuya transparencia genera serias dudas.

Los problemas psicológicos no se solucionan tomando una pastilla, sino que necesitan de una comprensión más profunda que integre una visión más holística de la salud y la enfermedad, del vínculo entre mente y cuerpo, entre el “yo” y el “tú”, entre persona y sociedad. Y que involucre no sólo a los profesionales de la salud (médicos, psiquiatras, psicólogos) sino también a sociólogos, filósofos, políticos, economistas y un largo etcétera para, entre todos, construir una sociedad más justa y equilibrada.

El espejismo de la droga de la felicidad es sólo eso, un espejismo.

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


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