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Psicotrampas y psicosoluciones

PsicotrampasDEFINICIÓN DE PSICOTRAMPA

Giorgio Nardone, cofundador junto con Paul Watzlawick del Centro de Terapia Breve Estratégica de Arezzo (Italia), nos habla de “psicotrampas” para referirse a  mecanismos psicológicos y conductas que supuestamente deberían resolver un problema -o lo que nosotros consideramos un problema- y que por su uso inadecuado -en otras circunstancias o aplicadas de otra manera podrían ser útiles-, no sólo no lo resuelven sino que se convierten en una parte importante del mismo, encerrándonos en una especie de trampa mental de la que sólo podremos salir a través de estrategias –psicosoluciones-, que vienen a ser como el antídoto a esa trampa.

Por EJEMPLO, la persona que ha desarrollado una fobia a los aviones suele utilizar la psicotrampa -intento de solución fallido- de la evitación para zafarse de ese problema. Es decir, evita coger aviones. Pero, si bien esto le tranquiliza momentáneamente, a la larga no sólo no le hace desaparecer sus miedos sino que, incluso, los puede incrementar. La PSICOSOLUCIÓN o antídoto en este caso sería el afrontamiento gradual de su fobia, técnica conocida como “exposición”. Cuando percibimos un peligro o algo nos da miedo, la reacción espontánea es la huida pero el error está en que no hay un peligro real que justifique el miedo experimentado por el fóbico.

El origen de estos mecanismos no es otro que el de tender a repetir aquello que, en otras circunstancias, nos ha funcionado. La trampa se crea cuando insistimos en aplicar lo que anteriormente nos ha dado resultado sin tener en cuenta que un mismo problema en un contexto diferente requiere una solución distinta. A esto se añade, la tendencia a pensar que una estrategia no funciona porque no la hemos aplicado de la forma correcta o con la suficiente convicción. Por EJEMPLO,
cuando insistimos en permanecer en una relación autodestructiva, creyendo que la otra persona finalmente reconocerá su error y nos tratará mejor si somos capaces de mostrarle nuestro amor con mayor fuerza e intensidad, de darle otra oportunidad, etc. a pesar de que repetidas veces esto más bien haya producido el efecto contrario.

TIPOS DE PSICOTRAMPAS

1)   Del pensamiento. 

  • EL ENGAÑO DE LAS EXPECTATIVAS.

La tendencia a pensar que los demás perciben las cosas de la misma forma que nosotros, sienten de forma parecida y, por tanto, reaccionarán de la misma manera en que nosotros lo haríamos.

EJEMPLO: soy desconfiado y pienso que los demás también lo son, o me tengo lástima y pienso que los demás también me tendrán lástima.

  •  LA SOBREVALORACIÓN DEL PODER DEL CONOCIMIENTO.

Se trata aquí de la búsqueda excesiva de seguridad a través del conocimiento. Es decir, creer que podemos llegar a controlarlo todo si tenemos la suficiente información.

EJEMPLO: el hipocondríaco que cree poder evitar las enfermedades recurriendo constantemente a pruebas diagnósticas, consultas médicas, búsqueda de información por Internet, etc. Es evidente que la prevención es importante, pero si nos obsesionamos con ella se convertirá en una fuente de sufrimiento.

A finales del siglo XIX, se extendió la creencia de que el «conocimiento científico» eliminaría todos los problemas y sufrimientos humanos y, no cabe duda, de que se pecó de ingenuidad.

La PSICOSOLUCIÓN radicaría en mantener un sano escepticismo con cualquier forma de «verdad indiscutible», para no recluirnos en certezas tranquilizadoras, pero engañosas, aunque provengan de la ciencia. Y aceptar un cierto grado de inseguridad en nuestras vidas.

  • EL MITO DEL RAZONAMIENTO PERFECTO.

Parte de la idea de que se pueden afrontar todos los problemas y dificultades de la vida a través de una lógica racional. Es decir, sobrevalora el poder de la razón olvidando que a menudo nos movemos entre emociones irracionales, comportamientos contradictorios y paradójicos, etc. Tal como afirmó Freud en su momento, muchos de los procesos mentales son inconscientes, y por lo tanto escapan a nuestro control racional.

EJEMPLO: querer entender una fobia a través de una explicación totalmente racional; o por qué nos empeñamos en repetir un hábito negativo como fumar, sabiendo que es dañino para nuestra salud.

La PSICOSOLUCIÓN aquí pasaría por complementar el uso de la lógica racional con otros métodos más acordes al tipo de problema que debemos afrontar. Por ejemplo, si queremos curar una fobia a volar, aparte de usar la lógica para decirnos a nosotros mismos que el avión es en realidad menos peligroso que el coche, tendremos que recurrir a estrategias diferentes de afrontamiento gradual de nuestros miedos.

  • “LO SIENTO, LUEGO EXISTE”.

Creer que porque sentimos algo, ha de ser necesariamente verdad, sin tener en cuenta pruebas empíricas que lo confirmen u otros puntos de vista diferentes al nuestro.

Por EJEMPLO: siento miedo, entonces creo que existe un peligro o una amenaza en mi vida. O siento ira y doy por hecho que se ha cometido una injusticia conmigo. Pero, ¿y si ese miedo procede de mi propia imaginación?, ¿o esa ira me la he provocado mal interpretando las cosas?

PSICOSOLUCIÓN: darnos cuenta de que si bien es muy importante escuchar nuestras sensaciones e intuiciones, debemos pasarlas después por el tamiz de la prueba concreta y de la reflexión para establecer conclusiones realistas. El equilibrio personal se nutre tanto del sentir como del comprender y del actuar de forma adecuada. 

  • SI PIENSO EN POSITIVO, PUEDO CONSEGUIR CUALQUIER COSA”

Pensar de forma positiva en el sentido de intentar ver el lado positivo de todo lo que nos sucede, darnos cuenta que siempre podemos interpretar la realidad de varias maneras, algunas más esperanzadoras que otras, y descubrir nuevas opciones que nos permitan llevar una vida más plena y satisfactoria en lugar de quedarnos anclados en la queja y el victimismo, es muy importante.

Pero, de ahí a creer que pensando así conseguiremos cualquier cosa que nos propongamos y podremos superar todo tipo de sufrimiento humano con solo desearlo intensamente, al estilo de lo que predican obras como “El secreto” y algunos gurús de la felicidad, va un abismo. Según Nardone, esta corriente ideológica de “positivismo radical”, basada en esta presunta capacidad del ser humano para influir positivamente en su propio destino mediante el pensamiento optimista, vendría a ser una especie de religión sin Dios del hombre moderno. Está claro que si miro el futuro con optimismo, probablemente sea más feliz y consiga mejores resultados en la vida, pero si exagero esta tendencia llegándome a creer que soy casi omnipotente, obtendré el efecto contrario.

La PSICOSOLUCIÓN a esta trampa, consiste en mantener los ojos abiertos ante la realidad y darnos cuenta de que los cuentos de hadas son eso, cuentos de hadas. Y que, en el mejor de los casos, una expectativa demasiado elevada hará que el viaje sea hermoso, pero el destino decepcionante. Y, en el peor, nos llevará a un ciclo de “ilusión, desilusión, depresión”

  • QUERER SER COHERENTES A TODA COSTA.

Es importante ser coherente, pero si parto de ideas erróneas o soy excesivamente dogmático o rígido el resultado no será positivo. En otras palabras, ser coherente no significa necesariamente algo bueno en todos los casos.

Por EJEMPLO, si creo que “nadie puede interesarse por mí porque no valgo nada” y, actuando de forma coherente con esa idea (errónea) me encierro en casa. O si, por querer ser coherente con la idea de que hay que hacer las cosas de la mejor manera posible, no me permito ningún error (exceso de rigidez).

La PSICOSOLUCIÓN irá encaminada a ser más benévolo tanto con las incoherencias ajenas como con las propias, y evitar una posición excesivamente rígida en este sentido.

  • CREER QUE NUESTRA PERCEPCIÓN DE LAS COSAS ES LA ÚNICA POSIBLE.

A menudo distorsionamos la realidad sin darnos cuenta, influidos por nuestros prejuicios, temores, experiencias vividas, etc. Es decir, el color del cristal con el que contemplamos las cosas no es nunca totalmente transparente o nítido. A veces, ello nos lleva entre otras cosas a sobrevalorar o infravalorar determinados aspectos de la realidad.

Por EJEMPLO, pensemos en el «etnocentrismo» que hace que los miembros de una cultura tienden a ensalzar sus propios valores, usos y costumbres, y a descalificar los de otras culturas. O en las revoluciones que han repetido la sobrevaloración de sus valores revolucionarios y la subestimación de los del poder al cual se oponían, para terminar cometiendo los mismos errores. O en las personas con un físico normal, pero que convencidas de poseer defectos importantes se someten a operaciones de cirugía estética innecesarias y, en algunos casos, totalmente contraproducentes. O cuando vemos que alguien se atrinchera en sus “verdades” y se niega a admitir los puntos de vista de los demás.

La PSICOSOLUCIÓN para corregir estos sesgos cognitivos consiste en comparar nuestros juicios con los de otras personas y, en general, en observar las cosas desde el mayor número de perspectivas posibles y darnos cuenta de que nuestros pensamientos y creencias (no contrastados por la prueba de la realidad) pueden estar distorsionados.

2)   DE LA ACCIÓN 

  • INSISTIR, AUNQUE NO FUNCIONE.

Insistir de forma excesiva en una opción, en “más de lo mismo” a pesar de que no funciona.

Por EJEMPLO, seguir gritando (sin adoptar otras medidas) a nuestro hijo adolescente para que se comporte mejor, estudie más, etc. a pesar de que hasta ahora no hayamos obtenido resultados por esta vía. O si nuestra pareja nos trata mal de forma reiterada a pesar de nuestros esfuerzos por demostrarle que le queremos, esforzarnos todavía más por ser cariñosos y comprensivos con él/ella hasta el punto de humillarnos y perder nuestra autoestima.

La PSICOSOLUCIÓN pasaría aquí por abandonar nuestros intentos fallidos de solución e intentar probar opciones alternativas más sanas.

  • RENDIRNOS Y ABANDONAR A LA PRIMERA DIFICULTAD.

Es decir, la forma opuesta al “más de lo mismo”: una actitud de renuncia basada en la desconfianza en nuestras capacidades o/y en la pereza y baja tolerancia a la frustración.

Por EJEMPLO, empezamos una carrera y ante los primeros suspensos, abandonamos. O empezamos una relación de pareja y, ante los primeros desacuerdos, decidimos que es mejor romper.

PSICOSOLUCIÓN: afrontar las situaciones en vez de desistir ante el primer obstáculo, enfrentarnos a las dificultades y no renunciar sólo porque no conseguimos obtener algo rápidamente y sin esfuerzo. 

  • LA MANÍA DEL CONTROL.

Querer controlarlo todo de forma desmesurada, y/o querer controlar lo incontrolable hasta el punto de provocar con ello un problema que antes no existía.

Por EJEMPLO, el hipocondríaco que está exageradamente pendiente de su salud y, a la menor sospecha de que algo no va bien, acude al médico o se obsesiona buscando información por Internet. O la persona insegura, con dificultades para tomar decisiones porque quiere estar segura al 100 % de que no va a equivocarse, en un intento imposible de controlar todas las variables. O que quiere estar segura de que la persona que ha elegido como pareja, es la mejor opción de todas las opciones posibles y se atormenta formulándose preguntas que no tienen respuesta.

El hombre moderno, gracias a los grandes avances tecnológicos que ha conseguido, ha creado de alguna forma el mito del control sobre todas las cosas.

PSICOSOLUCIÓN: antes de ejercer el control sobre algo, valorar si ese control es posible y, además, si no resultará contraproducente. Y aunque fuese constructivo, hay que tener cuidado de no convertirlo en algo rígido, de modo que siempre se deje una pequeña parte fuera de control que aporte flexibilidad al proceso.

  • LA EVITACIÓN.

Instintivamente, cuando algo nos da miedo o produce demasiado malestar tendemos a evitarlo. Sin embargo, esta estrategia que en algunos casos puede ser inteligente -cuando existe un grave peligro o una dificultad inabordable-, no lo es cuando el afrontamiento de la situación es posible. La evitación es el factor característico de las fobias, y es la base de innumerables problemas psicológicos.

Por EJEMPLO, evitar ir en avión si le tenemos miedo. O evitar, por sistema, cualquier situación de conflicto con nuestra pareja, hijos, etc.

Decía Fernando Pessoa, de una manera muy ilustrativa: «Llevo encima las heridas de todas las batallas que he evitado».

La PSICOSOLUCIÓN consiste aquí en hacer lo contrario: evitar evitar. Es decir afrontar, en la medida de lo posible, todo aquello que nos da miedo, nos incomoda, etc. en lugar de rehuirlo. Lo cual no implica que tengamos que enfrentarnos a todo tipo de riesgos y peligros, sino estar dispuestos a afrontar la realidad para después decidir si nos conviene seguir adelante o no.

Pensar que si por un lado evitar situaciones consideradas de riesgo nos hace sentirnos seguros, por el otro confirma nuestra incapacidad de afrontar y superar esas dificultades, y nos deja a menudo estancados y bloqueados en situaciones que no deseamos.

  • EL APLAZAMIENTO.

La tendencia a posponer situaciones temidas o molestas es parecida a la evitación pero más sutil. En apariencia ni renuncio ni evito, pues me digo a mí mismo: «Lo haré más tarde, mañana o en un futuro próximo». Es como un virus que debilita cada vez más nuestra voluntad.

La PSICOSOLUCIÓN consiste en,   a) recordarnos todos los días todos los efectos negativos, a corto y a largo plazo, que el aplazamiento puede ocasionar en nuestra vida,    b) fortalecer nuestra capacidad de autodisciplina mediante la práctica gradual y progresiva de todo aquello que vamos posponiendo.

  • LA AYUDA QUE DAÑA.

Ayudar a quien realmente lo necesita es un acto muy noble, pero sobreproteger a otra persona significa impedirle que desarrolle la confianza en sus propios recursos personales, no dejarle que aprenda mediante la práctica aquello que debe aprender por sí misma. En suma, convertirle en una persona débil, dependiente, sin defensas frente a la vida.

De la misma manera, pedir ayuda cuando la situación lo requiere es un acto de inteligencia. Pero, cuando mostramos dependencia hacia el otro, pidiéndole ayuda para aquello que deberíamos hacer nosotros en primera persona, se transforma en un acto dañino que perjudica nuestra autoestima y debilita nuestra capacidad de resolver problemas por nosotros mismos.

Por EJEMPLO cuando nos volcamos en nuestros hijos para alejarles cualquier obstáculo, de forma exagerada.  O cuando, por inseguridad, nos apoyamos excesivamente en otras personas.

La PSICOSOLUCIÓN pasa por darnos cuenta del daño que puede hacer esta psicotrampa en nuestras vidas o en las de los demás, y tomar medidas al respecto, aun cuando esto nos provoque a corto plazo malestar en forma de culpa, ansiedad, etc.

  • DEFENDERSE DE FORMA PREVENTIVA.

Si comunicamos desconfianza, eso es lo que suscitaremos en los demás. Si nos defendemos de forma preventiva, la otra persona hará lo mismo con nosotros. De este modo se activará una espiral de desconfianza y de posiciones defensivas. En el extremo opuesto, la ingenuidad o confianza excesiva, también sería perjudicial.

Por EJEMPLO, si asistimos a una fiesta pensando que nadie nos hará caso porque somos poco interesantes, y adoptamos una actitud defensiva de intentar pasar desapercibidos y rehuir el contacto social, probablemente provocaremos también un distanciamiento de los demás que acabará por confirmar nuestros temores.

La PSICOSOLUCIÓN radicaría en estar dispuestos a ofrecer al otro de entrada una apertura al contacto. Y una confianza progresiva, basándonos en sus respuestas a nuestra actitud. Si estas respuestas no fueran en la misma línea, entonces sí que deberíamos cambiar de registro.

Por otro lado, cuando alguien nos da repetidamente muestras de poca fiabilidad o de mal comportamiento, deberíamos evitar caer en la trampa contraria, es decir, la de ser demasiado permisivos intentando aclarar las cosas una y otra vez, pues probablemente no serviría. En este caso, lo mejor es actuar para protegernos en lugar de “predicar en el desierto”.

  • SER SIEMPRE TOTALMENTE SINCEROS Y HABLARLO/ MOSTRARLO TODO.

Hablar de nuestras dificultades y problemas, y mostrar nuestros sentimientos, es saludable siempre y cuando lo hagamos en el contexto adecuado y en la justa medida. Pero, hablar siempre de uno mismo, o convertir cualquier pequeña molestia o desavenencia en motivo de disputa, o ser sinceros “a toda costa” – incluso cuando podemos herir sin motivo los sentimientos de los demás-, o querer resolverlo todo hablando, o hablar en momentos poco oportunos, o ser demasiado reiterativos en nuestras quejas o demandas, etc. puede tener el efecto contrario.

Por EJEMPLO, en un alarde de sinceridad contarle a nuestra pareja actual los detalles sexuales de relaciones anteriores, o que nos atrae el/la chico/a nuevo/a de la oficina. O hablar de nuestras intimidades con el primer interlocutor que se nos cruza por el camino, para desahogarnos. O publicar en Facebook veinte fotos seguidas de las maravillas que hace nuestro niño/a que ya ha empezado a andar.

Dice Nardone, con razón, que esa necesidad de hablarlo todo ha llevado, entre otras cosas, al morbo maníaco de los reality shows.

La PSICOSOLUCIÓN consiste en distinguir lo que es bueno contar y lo que es bueno callar, en un momento dado. Esto significa que, a veces, deberemos ser capaces de contener nuestra ansiedad y manejar, si cabe, el problema en el escenario privado de nuestra mente, o aprender a relajarnos en según qué situaciones.

Josep Planas, psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online.