Todos necesitamos del contacto humano con los demás, pero no siempre nos resulta fácil acercarnos a otras personas: la timidez, el miedo a hacer el ridículo, el no saber cómo actuar, etc. pueden a veces jugarnos una mala pasada. Sin embargo, podemos mejorar considerablemente nuestra capacidad para relacionarnos -desde iniciar una simple conversación con un desconocido hasta proponer una cita- tan sólo aprendiendo y poniendo en práctica una serie de habilidades y actitudes básicas de comunicación interpersonal.
- CÓMO INICIAR Y MANTENER UNA CONVERSACIÓN
En primer lugar, hemos de tener en cuenta que no sólo nos comunicamos con palabras (lenguaje verbal) sino también a través de gestos, tonos de voz y expresiones faciales (lenguaje no verbal).
· Aspectos no verbales
1) Mantener contacto visual con la persona con la que estamos conversando, sin llegar a la forma extrema de mirada fija que pudiera parecer desafiante u hostil.
2) Mantener una expresión facial apropiada, acorde con la situación. Por ejemplo, sonreír si la otra persona nos sonríe o asentir de vez en cuando con la cabeza como señal de atención hacia nuestro interlocutor mientras le estamos escuchando.
3) Adoptar una postura corporal correcta pero relajada, evitando tanto la excesiva gesticulación como la rigidez y procurando mantener la distancia apropiada según el grado de confianza o intimidad que tengamos con la otra persona.
4) Apariencia personal: nuestro aspecto físico, la ropa que llevamos, el maquillaje, el corte de pelo, los adornos, etc. En general, es recomendable dar una imagen de mínimo cuidado personal y de armonía y congruencia con el entorno y con nuestra propia manera de ser, evitando las exageraciones.
· Aspectos verbales:
a) Después del saludo inicial - el "hola", "buenos días" o "encantado de conocerte" -, podemos iniciar el contacto diciendo alguna cosa para romper el hielo. Por ejemplo, observaciones o preguntas sencillas tales como "¡qué día tan caluroso hace hoy!" o "es bonito ese lugar, ¿verdad?". No es conveniente, por el contrario, iniciar conversaciones complicadas cuando todavía no conocemos mucho a la otra persona.
b) Una vez iniciado el contacto, podemos:
1. Formular preguntas con el objeto de saber más acerca del otro, conocer sus intereses y aficiones, descubrir afinidades o diferencias y hacerle notar que nos interesamos por él o ella. Por ejemplo: "¿en qué universidad estás estudiando?", "¿te gusta este sitio?", "¿de dónde eres?". Hemos de procurar hacer preguntas variadas, adecuadas al contexto, evitando que sean demasiado personales, indiscretas o difíciles de contestar, insistentes sobre un mismo tema o de forma que parezca más un interrogatorio que una conversación amigable.
2. Efectuar comentarios acerca de nosotros mismos, de información personal. Por ejemplo: "me encanta el cine", "viví 4 años en un pueblo del Montseny" o "estudio Bellas Artes". Sirven para que los demás nos conozcan mejor y dan pie a que la otra persona también nos hable de sí misma. No obstante, no conviene en los primeros encuentros revelar información demasiado personal ni tampoco hacer comentarios que transmitan valoraciones negativas de nosotros mismos o que indiquen que tenemos poca autoestima, pues podría provocar que la gente se sintiera incómoda o se alejara de nosotros.
3. Expresar sentimientos y estados de ánimo. Por ejemplo: "estoy contento de verte", "estoy un poco nervioso" o "he tenido un día genial".
4. Expresar halagos o cumplidos sinceros. Por ejemplo: "llevas unos pantalones muy bonitos", "estás muy guapa/o" o "lo he pasado muy bien hablando contigo". No valen los cumplidos falsos o exagerados ya que, con toda probabilidad tendrían efectos contraproducentes dando a entender a la otra persona que somos unos hipócritas o que le estamos tomando el pelo.
5. Emitir señales de reconocimiento -del otro o de lo que está diciendo- que indiquen que le escuchamos, estamos de acuerdo con él o ella, etc. Por ejemplo: "¡ajá!", "y entonces, ¿qué hiciste?" o "¿sí?"
6. Formular peticiones, hacer propuestas. Por ejemplo: "¿te gustaría que un día fuéramos a bailar?", "¿quieres venirte a cenar el viernes por la noche?", o "¿qué os parece si vamos este fin de semana a la playa?" Esto implica ya un grado de confianza mayor con las personas con las que estamos hablando.
- CÓMO FINALIZAR UNA CONVERSACIÓN:
. Para que la conversación no termine bruscamente o de manera incorrecta es importante:
1) Dar indicios de que nos queremos ir. Por ejemplo, cambiar la postura corporal o comentar "¿qué te parece si nos vamos?", etc.
2) Dar la oportunidad de que la otra persona termine lo que nos estaba diciendo.
3) Si lo hemos pasado bien y/o deseamos volver a verle/a, hacérselo saber de alguna manera. Por ejemplo, diciendo "a ver si nos volvemos a ver", "ha sido una velada muy agradable" o "me ha encantado conocerte".
- CÓMO PEDIR UNA CITA:
. Hacer una propuesta para salir o pedir una cita a alguien, puede resultar difícil a veces incluso en personas que no se consideran tímidas, debido al temor que todos tenemos al rechazo. Nos puede ayudar:
1. Ensayar previamente lo que vamos a decir.
2. Procurar ser optimistas en cuanto al resultado. En cualquier caso, arriesgarse es siempre más positivo que no intentarlo.
3. Empezar la conversación de una manera informal, dejando pasar un cierto tiempo de interacción antes de concertar la cita. De esta manera resultará menos violento.
4. Indicar de alguna manera a la otra persona que nos gustaría volver a verla o que lo pasamos bien en su compañía. Por ejemplo: "lo he pasado bien esta tarde contigo"
5. Solicitar información a la otra persona para saber si también desea volvernos a ver o si le gusta nuestra compañía. Por ejemplo, podríamos añadir: "y tú, ¿lo has pasado bien?" o "¿te gustaría que quedáramos algún otro día para ir a cenar/ al cine/ a pasear, etc.?"
6. Proponer un día, hora y lugar concretos para la cita. Por ejemplo: "¿qué te parece entonces si quedamos para ir a ver la película tal el domingo a las 8 de la tarde?"
- 10 REGLAS DE ORO PARA ACERCARNOS A LOS DEMÁS Y HACER AMIGOS:
1) Tomar la iniciativa y abrirnos a los demás: para conocer gente, el primer paso y el más importante es realizar actividades que promuevan el encuentro y mantener una disposición abierta hacia los demás, tomando la iniciativa siempre que sea necesario en lugar de esperar pasivamente a que los otros se nos acerquen o dejar que la suerte o la casualidad se encarguen de que ocurran las cosas.
2) Interesarnos sinceramente por la gente: podemos ganar muchos más amigos interesándonos genuinamente por los demás que tratando de que los demás se interesen por nosotros. Si sólo miramos nuestros intereses personales y no tenemos en cuenta los de los otros, si pasamos la mayor parte del tiempo hablando sólo de nosotros mismos sin prestar atención a los demás... ¿a quién le va a interesar nuestra compañía?
3) Saber escuchar: para ser buenos conversadores, debemos ser en primer lugar oyentes atentos. Una de las experiencias más gratificantes que podemos tener es la de sentirnos escuchados realmente por otra persona. Por el contrario, aquel o aquella que no escucha, que habla sin parar, siempre del mismo tema o que interrumpe constantemente a su interlocutor tiene escasas posibilidades de agradar.
4) Tratar a los demás con respeto y amabilidad: la sinceridad, la capacidad de pedir lo que queremos y de defender nuestros derechos debe ir pareja con el respeto y la sensibilidad hacia los derechos de los demás y la tolerancia. Saber aceptar un "no" en un momento determinado es tan importante como saber formular una petición o expresar un sentimiento personal.
5) Valorarnos y valorar a los demás como individuos únicos: cada uno de nosotros/as tiene cosas en común con el resto de seres humanos pero, al mismo tiempo, tenemos una personalidad única y singular, con una forma de ver e interpretar el mundo que nos hace diferentes a todos los demás. Por tanto, debemos evitar el error de interpretar las cosas que hace o dice el otro sólo en función de nuestro "mapa mental", ya que el significado nunca será exactamente el mismo para dos personas diferentes. Así, por ejemplo, un silencio prolongado entre dos personas, para la una puede significar rechazo y para la otra una muestra de distensión o de que "nos entendemos sin palabras". Otra implicación importante que se deduce de esta singularidad es que siempre podemos aprender algo de cualquier otro ser humano si estamos abiertos y sensibles a la diversidad y a la diferencia.
6) Sonreír: una sonrisa sincera expresa aceptación y agrado hacia el otro, fomenta la confianza mutua. Por el contrario, una cara hosca y malhumorada no propicia el acercamiento. Dice un antiguo proverbio chino: "el hombre cuya cara no sonríe no debe abrir una tienda". La sonrisa es importante en todas las interacciones humanas.
7) Evitar la crítica no constructiva: es mejor elogiar que criticar, se atrapan más moscas con miel que con hiel. La crítica expresada con resentimiento, casi nunca ayuda a cambiar a nadie, sólo suscita resistencias y distanciamiento emocional. Otra cosa es la crítica respetuosa, que procura no herir innecesariamente al otro, que se limita a informar de la conducta concreta que nos ha molestado o nos molesta, sin descalificar o humillar, sin presionar o manipular y cuyo objetivo no es la descarga emocional sino la comunicación limpia y honesta de nuestras necesidades.
8) Demostrar aprecio honrado y sincero: uno de los anhelos más profundos del ser humano es el de sentirnos apreciados, queridos por los demás. Frases insignificantes, pequeñas cortesías o detalles, como por ejemplo "¿podría, por favor...?" o "lamento molestarlo...", un "hola" o un "buenos días", sonreír, demostrar gratitud con un pequeño regalo o una frase amable, efectuar un halago sincero de algo que nos ha gustado o nos gusta del otro, etc. pueden hacer sentir importante a la otra persona y llegarle al corazón.
9) Comunicarnos de forma directa, honesta y positiva: ser directos y concretos sin ser agresivos o irrespetuosos, y procurar dar siempre una tonalidad positiva a lo que expresamos es otro de los factores importantes a la hora de aumentar la eficacia de la comunicación interpersonal. Los mensajes ambiguos, las peticiones indirectas, innecesariamente tortuosas o complejas o un exceso de verborrea, un "irse por las ramas", etc. no contribuyen a la claridad ni al entendimiento mutuo.
10) Evitar el victimismo y la manipulación: las quejas continuadas, la manipulación, el chantaje o la mentira en lugar de la comunicación directa y honesta, pueden darnos una ventaja inicial en algunos casos pero a la larga tendrán un costo elevado, pues nadie que pueda elegir libremente va a querer estar cerca de personas así.
- CÓMO PODEMOS CONOCER GENTE:
1) A través de otros amigos/as.
2) En el lugar de estudio -el instituto, la universidad, etc. - o de trabajo.
3) A través de actividades de ocio: discotecas, bares, centros excursionistas, fiestas populares, cenas, celebraciones, viajes, etc.
4) Compartiendo actividades de formación y desarrollo personal: charlas, talleres, cursillos, seminarios, grupos de crecimiento personal, etc.
5) A través de Internet: se puede contactar con grupos que comparten aficiones comunes, chatear o intercambiar mensajes con otros internautas, participar en foros de discusión sobre los más diversos temas, buscar amigos o pareja, etc. a través de webs especializadas, grupos de noticias, programas de chat y otros.
6) A través de agencias de contactos, grupos que organizan cenas, anuncios de la prensa, etc.