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¿Nos ayudan los libros de autoayuda?

autoayuda 3Se publican por millones. Algunos se venden más que las obras de los escritores de novelas de mayor renombre. Existe toda una próspera industria a su alrededor que genera grandes beneficios. Nos enseñan cómo podemos hacer para dejar de preocuparnos, para obtener dinero y felicidad abundantes, para gestionar una empresa con éxito,  incluso, para prevenir el cáncer y para un montón de cosas más. Aparentemente, no hay problema que se les resista. Pero… ¿ayudan realmente? ¿o son un fraude?

Desde siempre el hombre ha buscado respuestas a los grandes interrogantes de la vida. Y en este sentido, podríamos considerar a las religiones, la filosofía, etc. como los antecedentes de la autoayuda moderna. Más recientemente, se suele situar a Vincent Peale con su obra “El poder del pensamiento positivo” como un claro precursor del género.

Pero, volviendo a la pregunta inicial, he aquí un resumen de los ARGUMENTOS que se suelen esgrimir a favor y en contra de los mismos:

a)       A FAVOR

-          Nos dan acceso a toda una serie de conocimientos acumulados por muchos estudiosos del tema a lo largo del tiempo y ponen a nuestra disposición una amplísima variedad de recursos para mejorar. Algunos pueden ser más útiles y otros menos, pero entre tantos, es difícil no encontrar alguno apropiado para nosotros, aunque lo tengamos que adaptar un poco.

-          Nos abren la mente y nos ayudan a pensar, a ser más creativos, a ver las cosas desde ángulos diferentes a los que solemos estar acostumbrados.

-          Nos animan a movilizarnos, a buscar soluciones, a tomar parte activa en el cambio, a salir de posturas pasivas o victimistas.

-          En cierta manera, promueven una “normalización” de los problemas. Te vienen a decir que no estás solo con ellos, que no eres un bicho raro, que a muchas otras personas les ocurren o han ocurrido cosas parecidas en algún momento de su vida. Y eso puede ayudar a no sentirse un paria, a reducir culpas y vergüenzas, a relativizar, a sincerarse con otros/as y obtener feedback y apoyo.

a)       EN CONTRA

-       Dan consejos de tipo general, digamos de “talla única” y, a menudo, requieren de un “ajuste” personal en base a las particulares circunstancias, vivencias y recursos de cada uno, algo que en muchos casos solamente una terapia puede lograr.

-       Tienden a ser repetitivos, reiterativos. A veces, un mismo autor de éxito repite las mismas ideas una y otra vez en diferentes obras.

-       Es fácil identificarse con lo que dicen, están escritos de manera que todo el mundo se pueda ver reflejado en ellos en diferentes puntos. Y son optimistas, demasiado a veces. Los ejemplos que nos muestran suelen ser “redondos”. Todo ello nos puede inducir al espejismo de que los problemas se pueden resolver de forma rápida y fácil, no importa lo complejos que sean. O a quedarnos con la gratificación emocional que nos suele producir su lectura, evitando el esfuerzo que supondría poner en práctica sus consejos en la vida real.

-       Pueden producir efectos superficiales y transitorios, algo así como una especie de “bronceado” que no dura en el tiempo. Ello debido principalmente a la falacia de que tan sólo leyéndolos ya nos “curamos”, así como al hecho de que los viejos hábitos tienen mucha fuerza y nos arrastran a veces en una especie de homeostasis que tiende a perpetuar el statu quo emocional

-       Tienen su coartada: si no funcionan, es porque no se aplicaron correctamente.

-       Debido a que solemos ser poco objetivos a la hora de vernos a nosotros mismos, y a los muchos autoengaños a los que  tendemos para proteger nuestra autoestima, etc. es posible que no hagamos un uso adecuado de ellos. Incluso que compremos un libro equivocado, que trate de un problema diferente al nuestro o que proponga soluciones que no sean factibles en nuestro caso. O que incluso nos induzca a tomar decisiones totalmente erróneas.

-       Algunas veces, pueden difundir falsas ilusiones que terminen reforzando el sufrimiento psíquico. Por ejemplo, desde una visión excesivamente triunfalista que induzca a la falacia de pensar que tener éxito o ser feliz es fácil y posible sólo con proponérselo de verdad. Eso puede dificultar enormemente ver las limitaciones y condicionamientos de la vida (y las injusticias sociales) y provocar mucha frustración, culpa y desorientación. De esa manera, por ejemplo, podemos llegar al extremo de que alguien que padece cáncer se considere responsable de su enfermedad por no ser lo suficientemente “positivo”.

CONCLUSIONES 

En mi opinión, y a modo de resumen creo que:

-       No se puede poner todo en el mismo saco. Hay que separar el grano de la paja. Algunos libros son más serios que otros. Y algunos lógicamente pueden ayudar más a unas personas que a otras.

-       El primer requisito para que puedan ser útiles, es que compremos el libro adecuado. El segundo, que pongamos sus consejos en práctica y no nos quedemos únicamente con la gratificación que nos pueda producir su lectura. El tercero que, si el problema es de cierta complejidad, contemos con el asesoramiento y feedback de un profesional que guie nuestro proceso de cambio.

-       Como complemento a una terapia o cuando uno ya lleva años en un proceso de crecimiento personal, etc. se puede obtener un gran provecho de los mismos. Personalmente, suelo recomendar algunos de ellos a mis pacientes.

-       Se han de leer con una visión crítica, extrayendo lo que nos parezca útil y obviando el resto. Y también, por supuesto, con la disposición a probar y experimentar. Ya sabéis aquello de que “si siempre haces lo mismo, no vas a obtener resultados diferentes”

-       En el fondo, y salvando las distancias, es un poco como automedicarse. En algunas dolencias comunes como la gripe, puede ser eficaz pero en enfermedades más complejas podría ser, incluso, peligroso y se necesita el diagnóstico de un especialista.

-       Hoy en día, y como dice Sergio Bulat en “Más de lo mismo”, estamos en un mundo muy “self” (o muy “auto”) en el que para acortar gastos está de moda el “hazlo tu mismo”. Pero nada puede sustituir el contacto humano, la escucha empática de un terapeuta, un amigo, etc.

PARA SABER MÁS

-       Más de lo mismo (Sergio Bulat)

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online, psicólogos Maresme