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La teoría de la balanza en las relaciones de pareja

relaciones de parejaSegún Iván Entusiasmado, autor del libro “Cómo olvidar a alguien en 10 pasos”, las leyes de la atracción entre hombres y mujeres están regidas por una serie de factores que se pueden resumir en la siguiente fórmula:

-          Valor total de una persona en la relación = valor de mercado + valor de situación + valor por el interés recibido.

Y de acuerdo con su “teoría de la balanza“, tendemos a buscar personas que tengan para nosotros el mayor valor de relación posible (el cual, a su vez, irá en función de nuestro propio valor de relación).

Aclaremos los conceptos:

-          VALOR DE MERCADO.

Es el grado de atracción que una persona inicialmente ejerce en las personas del sexo contrario (heterosexuales) o del mismo sexo (homosexuales).

Tiene que ver, no sólo con el grado de atractivo físico sino también por otros factores como inteligencia, madurez emocional, salud física y mental, etc. Asimismo, al igual que ocurre en cualquier mercado, cuánto mayor es el número de personas interesadas, más sube el “precio”.

Evidentemente, esta valoración aunque posea unas leyes más o menos universales está sujeta a importantes variaciones según el contexto (cultura + expectativas singulares de cada persona).

Puntualicemos también que:    1) no tiene nada que ver con lo que cada uno valga como persona,     2) se puede subir, mejorando algunas características personales. Por ejemplo, potenciando la inteligencia emocional, arreglándose mejor, mejorando la forma física, subiendo la autoestima, etc. Es decir mejorando tanto aspectos físicos como psicológicos.

Conclusiones: si tu valor de mercado es muy bajo (parece que pocas personas están interesadas en ti) y el de la otra persona o personas que te atraen es muy alto, más que tratar de insistir para que el otro/a te haga caso, deberías plantearte subir tu valor de mercado en la medida de lo posible. Ahora bien, no confundas un valor de mercado bajo con una baja autoestima que te pueda llevar a una percepción errónea de tu propio valor. Y ten también en cuenta, que para conocerlo has de salir al ruedo, no lo puedes deducir sólo pensando.

-          VALOR DE SITUACIÓN

Se refiere a todo aquello que una persona, por sus circunstancias, puede ofrecer a la otra. Puede consistir en algo que la persona tenga, pueda hacer, etc. A diferencia del valor de mercado que sería apreciado de forma similar por un gran número de personas, el valor de situación es apreciado de forma diferente por cada uno en función de sus necesidades personales, deseos, objetivos, etc.

Así, por ejemplo, si A tiene un buen trabajo, B está en paro y C tiene una buena situación económica, A tendrá más valor de situación para B, pero no necesariamente para C. O el hecho de que a alguien le guste mucho el deporte puede ser irrelevante, o incluso poco atractivo para quien no le guste, e importante para quien sí le guste el deporte. Y así, podríamos hablar de muchas otras facetas personales cuyo valor, como hemos dicho, variará en función de las expectativas  y necesidades del otro/a.

De acuerdo con esos planteamientos, sería posible mantener una relación con diferencia de valor de mercado si queda compensado por el valor de situación. El problema estriba en que el valor de situación puede ser muy inestable y fluctuar mucho a lo largo del tiempo: el famoso puede dejar de ser famoso, el que tiene un buen trabajo puede perderlo, el que le gusta mucho el deporte puede sufrir una lesión y tener que dejar de practicarlo, etc.

-          VALOR POR EL INTERÉS RECIBIDO

El interés que pone la otra persona en nosotros, aumenta nuestro “valor por el interés recibido” en la relación. Y el que ponemos nosotros en él o ella, lo disminuye puesto que inconscientemente tendemos a pensar que el otro/a vale menos si muestra demasiado interés.

Fuera de las relaciones personales, ocurre también cuando alguien pone demasiado empeño en vendernos algo o lo vende por un precio muy inferior al del mercado. Cuando eso sucede, tendemos a pensar que su calidad es menor o que hay algún truco y, lo compremos o no, generalmente lo valoramos menos. Lo difícil, por norma, nos atrae más.

De todas formas, en general diría que los excesos (demasiado interés o demasiado poco) pueden ser perjudiciales. Y, sobre todo, que haya un desequilibrio entre el interés que pone uno y otro. Perseguir a alguien que no nos hace ni caso, será casi siempre totalmente contraproducente y muy dañino para la propia autoestima.

-          CONCLUSIONES FINALES

Algunos (o muchos) pensaréis que es una teoría poco romántica y están en lo cierto pero… sin suscribirla al 100 % (en las relaciones humanas influyen muchos factores, algunos totalmente inconscientes y que no responden a unos valores tan de “mercado”), pienso que contiene algunas verdades que pueden sernos muy útiles en el difícil tema de las relaciones afectivas.

La parte positiva es que podemos aumentar nuestro valor en la relación hasta cierto punto si estamos dispuestos a trabajar en ello. a invertir en nosotros mismos.

PARA SABER MÁS…

-          Cómo olvidar a alguien en 10 pasos (Iván Entusiasmado)

Josep Planas - psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online