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Indefensión aprendida

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Terapia BarcelonaLa indefensión aprendida es una condición psicológica en la que la persona ha aprendido a creer que no tiene ningún control sobre la situación en la que se encuentra y que cualquier cosa que haga será inútil. La teoría procede del psicólogo Martin Seligman quién expuso a dos perros, encerrados en sendas jaulas, a descargas eléctricas ocasionales. Uno de los animales tenía la posibilidad de accionar una palanca con el hocico para detener esa descarga, mientras que el otro no tenía medios para hacerlo. El tiempo de descarga era igual para ambos, ya que la recibían en el mismo momento, y cuando el primer perro detenía la descarga, el otro dejaba también de recibirla. El efecto psicológico inducido en ambos animales fue muy diferente: mientras el primero mostraba un comportamiento y estado de ánimo normal, el segundo permanecía quieto, gimoteando y asustado. Posteriormente, y al cambiar la condición para el segundo perro dándole la posibilidad de controlar las descargas, éste ya no intentaba hacer nada para evitarlas. En otras palabras, había aprendido a sentirse indefenso y a no luchar contra ello.

Posteriormente, se comprobaron fenómenos similares en el comportamiento humano. La conclusión es que, de alguna manera, si nos esforzamos una y otra vez para modificar una circunstancia adversa de nuestras vidas y no lo conseguimos, o bien nos repiten una y otra vez con que no podremos –sea por unas determinadas características personales o por factores del entorno supuestamente incontrolables- llegamos a un punto en que nos resignamos y dejamos de luchar. Y, aún cuando el contexto cambie, hemos perdido la confianza y tendemos a creer que definitivamente no podemos ni podremos.

Indefensión aprendida es, en suma, todas las formas posibles de completar la frase “¿para qué… (si, total, no voy a conseguir nada)?” que hemos aprendido, a veces, de forma muy directa de educadores o progenitores con afirmaciones tipo “eres un/a X y nunca conseguirás Y?” o las múltiples variantes de “las cosas son como son, y (una persona como tú) no va a conseguir cambiarlas, no seas iluso/a”, o de manera más insidiosa a través de determinadas actitudes o mensajes menos claros pero igualmente poderosos.

Jorge Bucay lo ilustra con su cuento del elefante encadenado

Y en un contexto más social y de defensa de los derechos humanos, Julian Assange nos alerta de que: “cada vez que observamos una injusticia y no actuamos, estamos entrenando nuestro carácter para ser pasivos y eventualmente perdemos la habilidad para defendernos a nosotros mismos y a aquellos que amamos”

La teoría de la indefensión aprendida ha sido utilizada para explicar el mecanismo de la depresión. Cuando estamos deprimidos, percibimos que nuestra situación vital es dolorosa, y no vemos ninguna solución ni vía de escape a nuestro alcance, nos sentimos mal y creemos que no podemos hacer nada para cambiarlo. El antídoto es, ante todo, comprender que se trata tan sólo de una percepción, y no de una realidad inamovible y sobre todo tener “valor”, valor para arriesgarnos a ir más allá de los límites que nos hemos o nos han impuesto y perseguir con ilusión y tenacidad, aquellos objetivos que consideramos valiosos, conscientes de que el camino seguramente será difícil y plagado de dificultades pero que la recompensa, al final, habrá valido la pena.

Muy cercano a la indefensión aprendida está el concepto de “evitación” (evitamos aquello que tememos), término muy de moda en la psicología actual y que algunas corrientes terapéuticas (por ejemplo, la ACT o terapia de aceptación y compromiso) creen que está en la base de la mayoría de trastornos psicológicos. De él,  hablaremos en futuras entradas de este blog.

Autor : Josep Planas –psicólogo Barcelona  / psicólogo Vilassar de Mar / psicoterapia online