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Formas eficaces e ineficaces de comunicarnos

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comunicación 2Son formas ineficaces de comunicarnos:

-       Esperar a que los demás adivinen lo que necesitamos o queremos, y que “salga” de ellos dárnoslo. Si lo pedimos, tenemos muchas más probabilidades de que nos lo den. ¿Que así no tiene gracia porque no sabemos si realmente querían dárnoslo? Bueno, tal vez no lo sabremos nunca pero, si nos lo dan, sí sabremos que han optado por tener en consideración nuestras necesidades (lo cual indica que de alguna manera les importamos) y, además, hemos obtenido lo que deseábamos. Ah, pero ¿y si recibimos una negativa? Entonces, al menos no estaremos esperando inútilmente y podremos dedicar nuestras energías a otra cosa (por ejemplo, a buscar lo que queremos en otra parte o a intentar satisfacer nuestra necesidad de otra manera).

-       Dar por supuesto el no, antes de pedir algo. Pensemos: ¿qué es lo peor que puede pasar si lo pedimos y no lo obtenemos? ¿Es peor que no pedirlo?

-       Dar rodeos, dejar pistas sin ser claros, etc. De esta manera, es posible que los demás no lleguen a entender qué queremos y/o lo malinterpreten.

-       Actuar impulsiva o agresivamente. Por ejemplo, gritar, amenazar, romper algo, emborracharnos, hacernos daño, mostrarnos malhumorados, etc. en lugar de efectuar una demanda clara y asertiva. La forma más grave de esto sería un intento de suicidio.

-       Encerrarnos en el mutismo, utilizar el silencio como una forma de protesta o revancha. Si eso se prolonga en el tiempo, puede producirse una brecha de incomunicación difícil de superar.

-       Hacer demandas con muchos reproches o críticas. En este caso, la otra persona estará más pendiente de defenderse o contraatacar que de escuchar nuestra demanda.

-       Utilizar palabras poco claras, demasiado ambiguas que se pueden interpretar de muchas maneras, en lugar de efectuar demandas concretas que todo el mundo pueda comprender. Por ejemplo, si yo le digo a mi pareja: “quiero que me tengas más en cuenta”, puede ser que no sepa qué tiene que hacer o que malinterprete mi petición. Pero, si le digo “me gustaría que me preguntaras cómo me ha ido el día cuando llego a casa” seguramente no tendrá dudas de lo que le pido.

-       Utilizar intermediarios. Siempre que sea posible, es mejor no hacerlo para evitar malentendidos y para que el mensaje tenga más fuerza.

-       Comunicar cosas delicadas por SMS, correo electrónico, etc. Es una forma de escurrir el bulto que puede dificultar la comunicación, provocar resentimiento, dar lugar a equívocos, etc.

-       Querer demostrar que tenemos la razón o convencer al otro/a para que cambie, en lugar de simplemente exponer nuestro punto de vista y/o intentar llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes.

-       Efectuar una petición que no hayamos madurado antes un poco¸ que nosotros mismos tengamos poco clara.

-       Efectuar una petición o demanda en un momento o en circunstancias poco oportunas. Por ejemplo, cuando el otro/a tiene prisa, está muy estresado/a, etc.

En lugar de ello, desde psicólogos Barcelona, aconsejamos:

-      Antes de comunicarnos, reflexionar acerca de cómo nos sentimos, qué es lo que queremos expresar o pedir exactamente y con qué objetivo y cuál será probablemente la mejor manera de transmitirlo, el momento más oportuno, etc.

-      Arriesgarnos a pedir lo que queremos, con una actitud respetuosa hacia el otro/a y dispuestos a aceptar un “no” si es preciso, o a negociar un acuerdo satisfactorio para ambos.

-      Intentar ponernos un poco en el lugar del otro/a e intentar ver las cosas también desde su punto de vista y sus propias necesidades.

-      Ser directos y concretos, evitar dar rodeos innecesarios, las medias palabras, etc. Por ejemplo, en lugar de “quiero que me tengas más en cuenta”, sería más adecuado: “por favor, avísame si no vienes a comer”, etc.

-      Evitar intermediarios y portavoces.

-      Evitar el silencio o la actuación impulsiva para “forzar” al otro a una respuesta.

-      Evitar críticas destructivas, insultos, humillaciones, descalificaciones, “golpes bajos”, etc.

Josep Planas –psicólogos Barcelona-, -psicólogos Vilassar de Mar-, -psicólogos Maresme-, -psicólogos online-