:::: MENU ::::

Cómo cambiar tu vida con Proust

como-cambiar-tu-vida-con-proust-9788490064528Alain de Botton, en su libro “Cómo cambiar tu vida con Proust” ofrece una serie de reflexiones para una vida mejor, extraidas de la obra del famoso novelista francés, que merecen nuestra atención. Entre ellas:

  • La lectura puede ser un excelente remedio para la soledad, al abrirnos a otras personas, a otros mundos, a emociones que pueden ser sorprendentemente parecidas a las nuestras, aunque pertenezcan a otras vidas (reales o ficticias), a otras épocas.  Y añade además que, una vez que dejemos el libro, al haberse enriquecido con sus experiencias, nuestra mente será como un radar afinado para percibir mejor.
  • Habría que mirar lo cotidiano con otros ojos, menos convencionales, para ir más allá de la mera apariencia y vislumbrar el mundo real que se esconde debajo. Por ejemplo, ¿qué drama (o comedia) humano podríamos imaginar detrás de una noticia aparentemente banal de un periódico? Su lema era “no vayas tan deprisa y párate a mirar las cosas en profundidad”
  • Lo importante es la mirada con que se contemplan las cosas: unos platos de loza normales y corrientes pueden resultarnos tan bellos como las piedras preciosas. Todo tiene su hermosura si la sabemos descubrir. Nuestra insatisfacción tal vez no sea más que el resultado de nuestra incapacidad de mirar la vida como es debido.
  • Una buena forma de evaluar la sabiduría de una persona consiste en examinar el grado de salud física y psicológica que muestra en su vida.
  • No se nos puede enseñar la sabiduría; hemos de descubrirla por nosotros mismos, a lo largo de un periplo vital que nadie puede realizar por nosotros. Se aprende, sobre todo, a través del sufrimiento (superado)
  • Toda auténtica obra de arte puede devolver a nuestra visión un aspecto descuidado o distorsionado de la realidad, nos ayuda a mirar la realidad con otros ojos.
  • Para ser un buen amigo, es importante saber escuchar.
  • Hay cosas que no podemos expresar abiertamente, pero que podemos plasmar en otros espacios secretos como, por ejemplo, en una carta que jamás enviemos, en un diario, o a través de los personajes de una novela.
  • La carencia nos hace apreciar las cosas, Tener algo disponible en todo momento, embota nuestros sentidos. Así, por ejemplo, un viajero que visita Venecia por primera vez después de haberlo deseado durante mucho tiempo, disfrutará mucho más de la belleza de esta ciudad que un turista acaudalado que puede viajar todo lo que quiera.

Josep Planas – psicologos Barcelona, psicologos online, psicologos Vilassar de Mar.