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Posts en: Citas para reflexionar

Todos vamos en el mismo barco

unidos en la diversidad-       Son nuestros defectos y errores, no las virtudes, lo que  conmueve y nos acerca unos a otrosJerome K. Jerome, Idle thoughts of an idle fellow

Todos somos seres humanos que vamos en el mismo barco, que compartimos fortalezas y debilidades. Y son, justamente, nuestros puntos débiles y nuestros defectos los que, realmente, nos convierten en personas dignas de ser queridas.

. Si fuéramos perfectos, no seríamos humanos. Además, una persona que fuera perfecta sería difícil de querer: no surgiría ninguna empatía, si acaso admiración o envidia.

La fragilidad es algo esencial de la naturaleza humana, y no deberíamos sentirnos avergonzados de ella. Seguir Leyendo


La felicidad obligatoria

sonrisas falsas“Vivimos en una sociedad del bienestar, en la que parece que tenemos prohibido sentirnos mal… Nunca en toda la historia de la humanidad, ha habido índices tan altos de depresión ni mayor consumo de ansiolíticos y antidepresivos, como en estos tiempos nuestros en los que la felicidad enlatada y uniformada parece que es obligatoria” (María Michelena: “mujeres que lo dan todo a cambio de nada”)

Parece que todos tenemos que ser felices por decreto. Y si no lo eres, es porque no pones de tu parte lo que hay que poner o no lo deseas de veras.

Es decir, encima de sentirte infeliz, debes sentirte culpable. Multitud de libros de “autoayuda” apoyan estas aseveraciones. Algunos, bastantes, lo disfrazan con citas filosóficas o argumentos pretendidamente científicos. Pero la conclusión viene a ser la misma: “si no eres feliz es porque no te esfuerzas lo suficiente”.

Lejos queda aquello de que “la vida es un valle de lágrimas”. Hoy, en esta época de falso triunfalismo (importado en gran parte de la cultura estadounidense), nos hemos ido al extremo opuesto: todo es posible, si lo deseas realmente, pide un deseo y te será concedido. Hemos nacido para ser felices, es más, tenemos el deber de serlo.

Parece que con la felicidad ocurre algo parecido a lo que cierto psicólogo en una ocasión dijo, medio en broma, medio en serio sobre el sexo: “cuando era pecado, se disfrutaba más, ahora a menudo se convierte en una obligación más, en la que debemos esforzarnos por estar a la altura y ser competitivos”. Algo de verdad hay en todo esto.

Y luego están las estadísticas:  cada vez hay más gente con depresiones, trastornos de ansiedad, etc. ¡Qué paradoja! Parece que cuánto más felices “deberíamos” ser, menos lo somos.

Conclusiones personales:

-     La felicidad no se puede imponer, tampoco se puede comprar ni se obtiene tan sólo deseándola.

-     La felicidad no se puede producir químicamente, mediante drogas (aunque estén legalizadas).

-     La felicidad es la otra cara de la moneda del dolor y del sufrimiento necesarios (no inútiles). Y no puedo haber lo uno sin lo otro. Son dos polos que se complementan y se dan sentido mutuamente.

-     No se puede prohibir la alegría, pero tampoco se puede prohibir o censurar la tristeza (cuando toca).

-     Nos están vendiendo una felicidad edulcorada, insulsa, de lata, a la medida de la sociedad consumista actual, hipnotizada por falsas promesas de paraísos que no son más que espejismos fabricados a la medida de los intereses de unos cuantos.

-     Tenemos muchos recursos para sentirnos bien, para conseguir nuestros sueños, pero también tenemos muchos obstáculos (internos y externos).

-     La felicidad no se encuentra persiguiéndola activamente, sino mediante acciones que procuren darle sentido a nuestras vidas y… en la medida de lo posible, a las de los demás.

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


Queremos un mundo con dignidad

dignityHoy, en lugar de publicar una entrada, como es habitual, sobre algún tema de psicología, he preferido copiar un artículo de la periodista Rosa María Artal que nos invita a reflexionar acerca de las manipulaciones de los “mass media” al servicio de un oscuro poder a la sombra (llámese neocapitalismo, FMI, troika, mercados, etc.) que intenta anular el poder democrático del pueblo, y todos los avances en materia social que nuestros padres y abuelos consiguieron a través de décadas de duro esfuerzo y reivindicaciones.

En estos días, se trata de frenar las aspiraciones de un pueblo, el griego, que está luchando por su dignidad y de desacreditar a sus  legítimos representantes. Y lo hace sin vergüenza alguna, sin complejos. Todo es válido en esa llamémosle “guerra sucia”: la mentira, la amenaza, jugar con los miedos de la gente, etc.

Bueno, mucho podríamos hablar del tema. Alguien podrá decir que los psicólogos no deberíamos posicionarnos en esas cuestiones, pero para mí el silencio equivale a complicidad. Otros podrán decir que lo importante es el cambio personal de cada uno de nosotros, y en eso estaría más de acuerdo, pero no del todo ya que en mi opinión es muy difícil crecer y desarrollarse de forma sana y ser feliz en un entorno hostil, injusto, que no respeta los derechos fundamentales de las personas, como es el derecho al trabajo, a una vivienda digna, a la igualdad de oportunidades, etc. El cambio personal debe ir unido al cambio social: los dos son necesarios y  si falla uno de ellos el otro se resentirá inevitablemente.

Podéis ver el artículo en el siguiente enlace: Periodismo, cómplice del poder o al servicio de la sociedad

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos on line


Felicidad química

 Un mundo feliz “Es increíble, pero en nuestra sociedad, los ansiolíticos y antidepresivos se han convertido en el ingrediente básico de nuestra dieta”  (Silvia Congost, psicóloga)

¿Es esto un signo de progreso o un signo de una sociedad enferma y profundamente infeliz?

Muchas personas actualmente, ante un problema psicológico o psicosomático que no entienden muy bien, acuden en busca de orientación al médico o psiquiatra. Y una vez allí, es bastante probable que les receten antidepresivos y/o ansiolíticos, algunas veces con la indicación de acudir a un psicólogo.

El poco tiempo de los profesionales para atenderles y, a veces también, la búsqueda del propio paciente de un remedio fácil y cómodo o/y su falta de recursos económicos para acudir a la consulta privada de un psicólogo facilita este proceso.

Por otro lado, no olvidemos que debajo de todo esto, existen también importantísimos intereses económicos de la industria farmacéutica interesada en promover la “evidencia científica” de que tales fármacos son necesarios, a base de estudios cuya transparencia genera serias dudas.

Los problemas psicológicos no se solucionan tomando una pastilla, sino que necesitan de una comprensión más profunda que integre una visión más holística de la salud y la enfermedad, del vínculo entre mente y cuerpo, entre el “yo” y el “tú”, entre persona y sociedad. Y que involucre no sólo a los profesionales de la salud (médicos, psiquiatras, psicólogos) sino también a sociólogos, filósofos, políticos, economistas y un largo etcétera para, entre todos, construir una sociedad más justa y equilibrada.

El espejismo de la droga de la felicidad es sólo eso, un espejismo.

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


¿Para qué sirve la utopía?

horizonte. La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para qué sirve, pues, la utopía? Para eso sirve: para caminar (Eduardo Galeano, escritor)

. “Más vale encender una vela que maldecir la oscuridad” (proverbio chino)

Valgan estas dos referencias para concienciarnos de la necesidad de actuar, de movernos. La inacción, el pasotismo, el “¿para qué?” no conducen a ninguna parte, si acaso a justificar nuestra amargura y nuestros lamentos y a sembrar más desesperanza en el mundo.

A lo largo de la historia de la humanidad, vemos mucho dolor, mucha crueldad, mucha estupidez. El mundo, los demás, nosotros mismos… nada es como “debería” ser. Pero, sólo con lamentos no cambiaremos nada. Ni tampoco, resignándonos, autojustificándonos en el “¿para qué?” o “yo soy así”.

Los valores que dan sentido a nuestra vida, las “utopías”, como dice el gran escritor y defensor de los derechos humanos, Eduardo Galeano, están en un horizonte lejano, ¿vale la pena luchar por ellos si nunca los alcanzaremos del todo? Vale la pena porque nos mueven a la acción, porque nos hacen caminar. Cualquier acción en dirección a esos valores, por pequeña que sea es mejor que no hacer nada. Un viaje de 1000 km. empieza con un primer paso.

Josep Planas -psicólogos Barcelona, psicólogos Maresme, psicólogos onlinje


Viktor Frankl y el sentido de la vida

Viktor Frankl-       Quién era V. Frankl

Viktor Frankl nació en Viena en 1905 en una familia de origen judío. Desde joven empezó a interesarse en la psicología. Estudió medicina y se especializó en neurología y psiquiatría. En 1941 contrajo matrimonio con Tilly Grosser. En 1942, junto a su esposa y sus padres, fue deportado al campo de concentración de Theresienstadt. En 1944 fue trasladado a Auschwitz. Fue liberado en 1945 por el ejército norteamericano. Frankl sobrevivió al holocausto, pero tanto su esposa coo sus padres fallecieron en los campos de concentración.

Tras su liberación, regresó a Viena. En 1.945 escribió su famoso libro “El hombre en busca de sentido”, donde describe sus experiencias como prisionero de un campo de concentración. A partir de esa reflexión y esas vivencias, desarrolló la logoterapia , considerada la tercera escuela vienesa de psicología, después del psicoanálisis de Freud y de la psicología individual de Adler. En 1.955 fue nombrado profesor de la universidad de Viena, donde enseño de forma regular hasta los 85 años de edad. Publicó más de 30 libros, impartió cursos y conferencias por todo el mundo, y recibió 29 doctorados Honoris Causa de Seguir Leyendo


Dime cómo piensas y te diré cómo sientes

 Pensador “No nos afecta lo que nos sucede sino lo que nos decimos sobre lo que nos sucede” (Epícteto, filósofo griego)

De manera similar a Epícteto, la terapia cognitiva sostiene que ante una situación que nos estresa o produce malestar tiene una gran importancia la valoración o interpretación que hacemos de la misma, lo que nos decimos a nosotros mismos. Evidentemente, contarán también otras cosas como los recursos de que dispongamos para hacerle frente, el apoyo del entorno, etc. Pero aquí nos centraremos en la importancia de nuestro “diálogo interno” y en cómo éste juega un papel determinante en cómo nos sentimos y cómo reaccionamos.

Pongamos un ejemplo Seguir Leyendo


El cambio tiene un precio

Don QuijoteLadran Sancho, señal que cabalgamos(M. de Cervantes, El Quijote)

Avanzar no es posible si no se cuestionan viejas teorías, viejos esquemas. A menudo, nos preocupa demasiado la opinión de los demás y olvidamos que todo cambio suscita siempre resistencias y polémicas.

Lo ideal sería que los cambios fueran inocuos, incruentos, que no suscitaran resistencias, que se pudieran conseguir por simple persuasión o razonando amigablemente. Que la razón se impusiera por sí sola. Pero eso raramente ocurre en la realidad porque hay intereses creados y una tendencia a la homeostasis de los organismos, sean éstos individuales o colectivos.

Ello implica que, con frecuencia, toda transformación de  cierta envergadura lleve aparejada en un primer momento un “empeoramiento” de la situación. En otras palabras, que a veces hay estar peor temporalmente para estar mejor después. Y, si estamos guiados por los valores correctos, deberemos aceptar esa eventualidad y no tirar la toalla hasta llegar a nuestro objetivo. Sobre la marcha, eso sí, se pueden efectuar algunos pequeños cambios pero siempre manteniendo el rumbo.

Pondré dos ejemplos para ilustrar lo anterior:

1)    Un adolescente malcriado al que se no se le han puesto suficientes límites. La tendencia “natural” de los padres es a “hacer más de lo mismo”, es decir, intentar razonar mejor con él/ella, comprenderle/la mejor, etc. para evitar desagradables enfrentamientos. Y si se deciden a ponerle límites, probablemente la resistencia o lucha del adolescente para mantener el “status quo” irá in crescendo, provocando un aumento de las confrontaciones y del malestar en la familia. Pero si los padres se mantienen firmes sólo será algo temporal y, poco a poco, se irán viendo los frutos del proceso.

2)    Un adicto cuando deja la droga, pasa por un inevitable período de abstinencia duro y difícil antes de poder superar su adicción.

No siempre lo fácil y cómodo a corto plazo es lo que más nos conviene a medio o largo plazo.

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


Yo soy yo y tú eres tú

Fritz Perls. El loco dice “yo soy Benjamin Franklin”; el neurótico, “me gustaría ser como Benjamin Franklin”; el normal, “yo soy yo y tú eres tú” (Fritz Perls, creador de la terapia gestalt)

La aceptación de uno mismo y la aceptación o respeto hacia los demás, es una de las piedras angulares de la felicidad y el bienestar personal.

La felicidad del “loco”, según Perls, se basa en el autoengaño, en una burbuja que fácilmente se puede pinchar. Y la del neurótico, en la búsqueda de lo que no tiene, en un querer ser lo que uno no es en lugar de explotar y potenciar sus propios recursos. Todos somos en realidad un poco neuróticos y, a veces, también un poco locos.

“No pidas peras al olmo”, dice un refrán popular pero todos queremos producir peras siendo olmos, o esperamos que otros las produzcan.  Las cosas, nosotros, tú y yo, el mundo en general no son como “deberían” ser sino que son como son.

Moralejas (aquí hay dos):    1) intenta conseguir la mejor “versión” de ti mismo en lugar de compararte constantemente con los demás, intenta superarte y ser mejor cada día pero de acuerdo con tu propia naturaleza,    2) no pretendas cambiar a los demás, los demás tienen derecho a ser como son, y si no te gustan o te hacen daño, aléjate o protégete simplemente.

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Maresme, psicólogos online


Conocer el futuro mirando al pasado

profetas-      “El mejor profeta del futuro es el pasado” (Lord Byron)

Podemos entender ese célebre aforismo de varias maneras que se complementan entre sí:

1)     Las vivencias del pasado, sobre todo las de la infancia, tal y como ya afirmara Freud en su momento Seguir Leyendo


Egoísmo inteligente

dalai lama-       “Uno no puede ayudarse a sí mismo si no ayuda a los demás. Todos estamos conectados entre nosotros y nadie puede realizar solamente su propia felicidad. Si queremos seguir siendo egoístas, deberíamos ser al menos egoístas inteligentes: ¡ayudemos a los demás!” (Dalai Lama)

En esta cita, el Dalai Lama nos invita a reflexionar sobre Seguir Leyendo


La vida, vista por John Lennon

John Lennon-       “La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes” (John Lennon)

La vida es el aquí y ahora pero, a menudo, nos empeñamos más en revivir el pasado o en planificar el futuro, con lo que nos perdemos una buena parte de ella en vanas ensoñaciones y preocupaciones.

La vida nos enseña qué es lo importante y qué no lo es, la vida pone las cosas en su lugar, nos señala cuáles son las prioridades por más que nosotros nos empeñemos en mirar a otra parte, en dar importancia a pequeñeces, en confundir diamantes con espejos u otros objetos brillantes, en confundir el “ser” con el “tener” como diría Erich Fromm.

¿Cómo sería la vida si fuéramos más conscientes, si viviéramos más despiertos?

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


Se aprende a vivir viviendo

Niebla-      “Sí, Augusto, sí – prosiguió don Avito -; la vida es la única maestra de la vida; no hay pedagogía que valga. Sólo se aprende a vivir viviendo, y cada hombre tiene que recomenzar el aprendizaje de la vida de nuevo” (Niebla, de Miguel de Unamuno)

Los libros, el acervo cultural en general, las personas más sabias o más experimentadas que nosotros Seguir Leyendo


Unidos por nuestra humanidad

soy humano-         “Soy hombre, nada de lo humano me es ajeno” (Terencio)

A veces, pensamos que somos diferentes, que los demás no nos pueden comprender, etc. y ocultamos partes de nosotros mismos, avergonzados, confusos… Creemos que si los demás descubrieran realmente cómo somos, nos rechazarían e intentamos aparecer ante ellos con una imagen más aceptable socialmente. A veces, hacemos grandes esfuerzos para conseguirlo, para aparentar lo que no somos, y nos causamos mucho sufrimiento por este motivo.

Pero, los seres humanos como tales compartimos muchas características comunes: con toda nuestra diversidad, en el fondo, no somos tan diferentes aunque pueda parecer una paradoja. En lo fundamental, nos parecemos. Y quién ha participado en talleres de crecimiento personal o en psicoterapia de grupo, por ejemplo, en dónde la gente se muestra más tal como es, lo sabe, lo ha podido vivenciar. Y los psicólogos, al poder observar más de cerca a las personas y ver lo que se oculta tras la fachada que presentamos al mundo, también lo sabemos.

Todos tenemos grandes virtudes y grandes defectos, grandes potencialidades y puntos muy vulnerables…  Y cuando digo todos, digo todos. De no ser así, no sería posible la empatía. Y si tuviéramos más confianza para “desnudarnos” ante otros más a menudo, nos daríamos cuenta y viviríamos, seguramente, de otra manera, con otros valores. Y nos sentiríamos menos solos.

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Maresme, psicólogos online


Psicólogos Barcelona – Aristóteles y el manejo de la ira

Psicólogos Barcelona

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-      “Cualquiera puede ponerse furioso…eso es fácil. Pero estar furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta… eso no es fácil.” (Ética a Nicómano, de Aristóteles)

En otras palabras, cuando nos sentimos frustrados es fácil desahogar nuestra rabia de cualquier manera, a trompazos o/y con la persona que tenemos más cerca o que menos nos atemoriza. Pero hacer un análisis riguroso del problema, determinar responsabilidades (propias y ajenas) y dirigir nuestra ira hacia la persona o personas adecuadas, de forma asertiva, en el momento oportuno y con el propósito de corregir una injusticia y no con afán de venganza,  ya no es tan sencillo. Eso requiere:

-        Un trabajo de elaboración interior que, a su vez, implica haber desarrollado una cierta capacidad de introspección y autocrítica honesta. El victimismo, la manipulación, el pensamiento en blanco y negro, etc. no facilitan la tarea.

-        Capacidad de contención del malestar interior y de tolerancia a la frustración, con el objetivo de descartar opciones a muy corto plazo que nos permitan un desahogo fácil pero que no sólo no solucionan sino que a menudo agravan el problema.

-        Unas creencias y valores sólidos que sostengan y dirijan nuestras acciones. Si no sabemos qué queremos o cuáles son nuestros derechos y responsabilidades, fácilmente acometeremos acciones inadecuadas, guiadas por la emoción o impulsividad del momento y no por una reflexión lúcida y madura.

-        El coraje de luchar por nuestros derechos y de dar la cara con quién la tenemos que dar, aunque sea difícil, aunque nos reporte la desaprobación de algunos o de muchos, aunque para ello tengamos que salir de nuestra zona de comodidad.

Josep Planas –psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


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