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¿Caro o barato?

En esos tiempos de crisis, todos nos vemos obligados a buscar alguna manera de recortar gastos. Y, por supuesto, nos planteamos cómo hacerlo sin dejar de atender nuestras necesidades básicas, aquello que creemos imprescindible para mantener una digna calidad de vida. Y si un producto o servicio lo podemos adquirir por un precio más barato, más asequible para nuestros mermados bolsillos, lógicamente lo haremos: no están los tiempos para despilfarrar. Ahora bien, ¿qué es caro y qué es barato? Normalmente, tendemos a pensar que es más barato aquello que siendo parecido en características y calidad se oferta a un precio más bajo, pero… 1)     A veces, las diferencias entre un producto u otro, entre un servicio u otro, no se perciben correctamente a simple vista y podemos equivocarnos. Es decir, en algunas ocasiones, no todas, lo barato puede salir caro, y lo caro, barato, y no siempre por mala intención del vendedor, a veces sencillamente porque no se ajusta el producto a la necesidad específica de la persona. 2)    Muy relacionado con lo anterior, está el hecho de que el coste de algo no viene determinado únicamente por el precio fijado para ese producto o servicio sino, y muy especialmente, por el “rendimiento” que vamos a obtener del mismo. Así, por ejemplo, un traje “barato” será caro si se estropea al primer lavado o no me lo pongo nunca porque no me gusta, y un traje “caro” puede resultar “barato” si me dura mucho tiempo y/o lo llevo a menudo porque me encanta. 3)    Un producto “caro” puede resultar barato si nos rinde un servicio importante, nos aporta algo valioso. Y caro, si está tirado de precio pero tiene para nosotros poca o ninguna utilidad. Por ejemplo, ¿qué no estaría dispuesto a pagar por un vaso de agua un hombre que se está muriendo de sed en el desierto? O, en otro contexto menos dramático, a una persona que sufre crisis de ansiedad o una depresión, ¿no le saldrá más económico buscar ayuda profesional que no hacer nada y hundirse en la desesperanza y dejar que esto afecte negativamente a otras áreas de su vida? Es decir, lo caro o barato no se ha de medir únicamente en términos monetarios. 4)    Muchas veces lo de caro o barato se establece más en comparación con otros productos, que pensando en su utilidad real, o en el esfuerzo que ha costado fabricar aquello o ofrecer aquel servicio determinado. Como he leído en algún lugar de Internet, si sale una tostadora a 100 euros, pongamos y no hay otras en el mercado, de entrada nos será difícil establecer si es cara o barata. En esto punto, permítanme recordarles la anécdota de aquel empresario que, sumamente preocupado porque no le funcionaba una máquina importante de su taller y, después de mirársela del derecho y del revés y de desmontar piezas y más piezas, finalmente se rindió a la evidencia de que tendría que pedir ayuda de un experto. Pero, he aquí que llega el experto, ajusta un tornillo o dos y en un par de minutos la máquina vuelve a funcionar correctamente. El empresario le pregunta, entonces, qué le debe y aquél le pide una cantidad bastante elevada, con lo cual éste le replica enfadado: “¿sólo por ajustar un par de tornillos me cobras esto?” A lo cual, el técnico le responde: “sólo por ajustar los tornillos, no. Le cobro esto por ajustar los tornillos adecuados y por todo lo que he tenido que estudiar antes para ser capaz de saber qué era lo que tenía que hacer para reparar la máquina” En nuestra consulta de psicoterapia y atención psicológica somos conscientes de las graves dificultades económicas por las que está atravesando nuestro país, y de que a muchas personas les puede resultar difícil asumir el coste de una terapia, y por tanto, procuramos: 1)     Ofrecer precios ajustados a todos los presupuestos, variando la frecuencia o la duración de las sesiones. 2)    Mantener un compromiso de calidad, de profesionalidad y de máxima honestidad en nuestro trabajo. 3)    Potenciar el trabajo terapéutico realizado en la consulta y acortar la duración de la terapia con tareas complementarias para realizar en casa que son, luego, debidamente revisadas y comentadas sin ningún coste adicional. Si deseas pedir un presupuesto u obtener más información, puedes contactar por correo electrónico con Josep Planas –psicólogo Barcelona o llamar al teléfono 933150084. Consultas en Barcelona y en Vilassar de Mar.