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Autocompasión versus acción

psicologos barcelona | terapia barcelonaCuando las cosas no nos van bien, cuando tenemos un mal día, sufrimos una contrariedad importante o, más que eso, cuando todo parece estar en nuestra contra y no vemos ninguna luz al final del túnel, podemos:

1) Dejarnos arrastrar por la autocompasión y el victimismo, abandonarnos a pensamientos sombríos del tipo “¿por qué me pasa esto a mí?”, “mi vida es un fracaso”, “jamás lograré…”, “todo está perdido”, etc.

2) Focalizarnos en la búsqueda de soluciones y preguntarnos: “¿qué puedo hacer para intentar mejorar la situación… aunque… (sólo sea un poquito, no sepa si lo voy a conseguir, tenga mucho miedo, me sienta inseguro/a, etc.?”

A corto plazo, la autocompasión nos permite desahogarnos, nos “arropa” en nuestras aflicciones, nos da calorcito, en cierta manera nos reconforta y nos permite renunciar sin (demasiada) culpa a nuestra responsabilidad (y pasársela a los demás como un bebé que se abandona en los brazos de su madre) al sugerirnos que es inútil luchar, que no serviría de nada. Nos permite justificar nuestros fracasos desde la impotencia, evitándonos así tener que hacer una autorreflexión que podría ser dolorosa o/y provocarnos mucha culpa. Nos evita tener que actuar, tener que hacer determinadas cosas que no nos gusta o nos da miedo hacer (“como estoy tan mal, no puedo…”). Nos permite, a menudo, obtener atención del entorno, recibir mimos y cariño extra, palabras de ánimo que nos recuerdan, tal vez, las cualidades positivas que tenemos, lo mucho que nos quieren.canstockphoto7684930

Visto así, ¿quién podría resistirse a ella? Pero la autocompasión es una falsa amiga, una amiga traicionera, cuyos dudosos beneficios quedan pronto superados por sus numerosas desventajas, sobre todo a medio y largo plazo puesto que:

  • Demasiada queja, a la larga, acaba por agobiar, frustrar e irritar a los demás provocando que se alejen o se enfaden con nosotros, con lo cual se generan conflictos con ellos o bien nos evitan y nos quedamos sin fuentes de apoyo.
  • Al estar constantemente centrados en nuestro malestar se genera un efecto “bola de nieve”, y cada vez nos sentimos peor, más impotentes, frustrados e inseguros.
  • Es un tipo de malestar que nos lleva a la inacción y, por tanto, no sólo no solucionamos nuestros problemas sino que los podemos agravar.
  • Nos genera (y, a menudo, también a nuestro alrededor) mucho dolor (emocional y físico).

Alguien dijo una vez, creo que fue Confucio, que “es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad”

Si, en estos momentos, te sientes atrapado/a en un bucle de negativismo y desesperanza en tu vida, y tienes claro que necesitas y quieres cambiar y no sabes cómo, te podemos ayudar mediante técnicas cognitivo-conductuales en el centro “psicólogos Barcelona” de Josep Planas –psicologo Barcelona- -psicólogo Vilassar de Mar-. Puedes solicitar más información a través de nuestros formularios de contacto