:::: MENU ::::

Antídotos contra la depresión

Rate this post

Antídotos depresión

He aquí algunas sugerencias que pueden funcionar como antídotos a la depresión:

  • No duermas más de 7-8 horas. Aunque te despiertes cansado o con pocas ganas de empezar el día, levántate y haz cualquier cosa.
  • Actúa, muévete, haz cosas. Realiza actividades que antes de la depresión te proporcionaban placer y satisfacción. La acción es un potente antidepresivo.
  • Practica ejercicio físico con regularidad.
  • Realiza actividades en la naturaleza.
  • Cuida tu aspecto físico.
  • Cuida tu alimentación.
  • Reserva tiempo para ti, para cuidarte, para mimarte, para tus hobbies, para hacer aquello que te gusta hacer.
  • Haz cosas que te hagan sentir útil y te impidan “mirarte demasiado el ombligo”: por ejemplo, actividades de voluntariado, escribir un blog, trabajar en algo que al menos antes te gustaba, ayudar a alguien, participar en algún proyecto cultural o colectivo, cuidar de algún animal de compañía, etc.
  • Estimula tu cerebro, asistiendo a charlas interesantes, viendo documentales inteligentes, leyendo blogs que te aporten cosas, yendo al teatro, visitando museos, viajando, etc.
  • Procura tener personas con las que comentar los problemas, pero sin llegar al victimismo. Evita hablar sólo de ti mismo y escúchales también a los demás en sus preocupaciones cotidianas, anhelos, etc.
  • Amplía tu círculo de amistades y/o recupera algunas de las que te has alejado pero que son importantes para ti.
  • Expresa tus emociones, comparte tus preocupaciones, tus ilusiones, etc. Ábrete a los demás y al mundo, afrontando tu temor a ser rechazado, incomprendido, a no encajar, a que te hagan daño, etc.
  • Presta atención a la forma en que te hablas a ti mismo. Hazlo con cariño, y de forma respetuosa y tolerante con tus debilidades o carencias, con las necesidades de tu niño/a interior (aquella parte más frágil y vulnerable de ti mismo). Evita catastrofizar o darle vueltas al pasado, etc.
  • Aprende a matizar, a ver las cosas en un continuum (en lugar de blanco/negro).
  • En lugar de atribuirte toda la culpa de algo, haz una reatribución de responsabilidades o causas posibles, con el porcentaje que corresponda a cada factor de la forma más objetiva posible.
  • Presta atención a tus obligaciones ocultas, a tus exigencias desmesuradas, a tus “deberías” (por ejemplo, “debería estar siempre ser el mejor en tal o cual”, o “debería estar siempre contento y feliz”, etc.) y procura ser más flexible con esto.
  • Acepta la imperfección (de ti, de los demás y del mundo en general). El perfeccionismo desempeña un papel agravante en muchos trastornos.
  • Evita cultivar el gusto por la tristeza. Acéptala cuando sea necesario, pero no te alimentes de ella (como los vampiros, de la sangre), no la hagas el centro de tu existencia.
  • Controla los pensamientos sombríos, evita entregarte a la autocompasión.
  • Evita, en lo posible, cavilar, rumiar el “por qué” de las cosas, etc. En lugar de eso, céntrate en  “cómo” salir del problema o de tu estado emocional negativo o/ y haz un listado de los problemas o preocupaciones que te roban la serenidad, que te desbordan.

Josep Planas, psicólogos Barcelona, psicólogos on line, psicólogos Vilassar de Mar