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Posts en: Actualidad psicología

De sembrar y recoger, de “éxitos” y “fracasos”…

sembrarPodemos sembrar pero no podemos controlar la cosecha. El viento, la lluvia, las plagas, etc. pueden arruinarla a pesar de todos nuestros esfuerzos. Podemos iniciar un proyecto, salir de nuestra zona de comodidad y arriesgarnos a algún cambio pero nunca podemos garantizar el resultado. Somos responsables, eso sí, de poner todo de nuestra parte para conseguirlo, de dejarnos la piel en ello si cabe pero no podemos controlar todo el proceso, todas las variables que intervienen.

Si fallamos, si finalmente no recogemos el fruto esperado a pesar de todos nuestros desvelos, el esfuerzo nunca habrá sido en vano. Habremos aprendido cosas por el camino, nos habremos enriquecido como personas y, en lo más profundo de nuestro corazón, nos sentiremos (o deberíamos sentirnos) en paz con nosotros mismos, con el deber cumplido, quizás con un poco de tristeza pero libres de rabia, culpa o autocompasión.

En todo este proceso, es importante:   a) confiar, creer que lo lograremos o que, al menos, nos sentiremos bien por haberlo intentado (ocurra lo que ocurra, nosotros ya hemos hecho nuestra parte),     b) focalizarnos en una sola cosa por vez,  evitar dispersarnos, malgastando energía aquí y allá. De lo contrario, tal como dice Tyler Perry, nos podemos quedar sin agua para regar la planta correcta. Como dice el refrán popular “quien mucho abarca, poco aprieta”

PARA SABER MÁS:

Tyler Perry: How to be Successful- Plant the Seeds, Water Them and Believe.

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Maresme, psicólogos online


Cómo criar hijos tiranos

Hijos tiranosMark Beyebach nos recuerda con sentido del humor que hay dos grandes estrategias para criar hijos tiranos:

1)    No ponerles límites:

  • Ceder a todos sus caprichos,  no decirles nunca que no a nada. Y si alguna vez hacemos una excepción, explicarles con paciencia por qué no podemos concederles eso que nos piden, prestándoles toda nuestra atención.
  • Dejar que ellos sean siempre la prioridad,  que sus deseos se antepongan a los de los adultos, etc. Por ejemplo, dejándoles interrumpir cualquier conversación o tarea que estemos haciendo, dejándoles que tomen la mayoría de decisiones que afectan a la familia, etc.
  • Enseñarles a ser irresponsables: haciendo las cosas por ellos, defendiéndoles siempre aunque se hayan portado mal, etc.
  • Entrenarles para tener rabietas a menudo: decir primero que no, pero luego ceder. Así aprenderá que si su rabieta es suficientemente fuerte o larga, le sirve para conseguir su objetivo.
  • Entrenarles para hacer chantaje emocional: haciéndoselo a ellos. Por ejemplo, decirles tras una rabieta “pues ya no te quiero”, o “estamos todos tristes por tu culpa”

2)   Adoptando un estilo agresivo/ coercitivo:

  • Planteándoles exigencias constantes. exigirles más de lo que pueden hacer. Por ejemplo, pedirle a un niño de 4 años que se esté quieto dos horas, o que no solo obedezca sino que lo haga siempre a la primera.
  • No elogiar nunca sus logros, pero sí criticar todos sus fallos.
  • Plantearles exigencias contradictorias, caprichosas o inesperadas. Por ejemplo, decirle que tiene que esforzarse en hacer amigos y prohibirle que vaya a las fiestas de aniversario de otros niños.
  • Ser cortantes y agresivos con él/ella. Por ejemplo, con insultos, descalificaciones, gritos constantes, castigos físicos, etc. O adoptar un tono de absoluta frialdad e indiferencia.
  • Minimizar y justificar sus comportamientos agresivos. Y si los demás, reaccionan mal reprenderles (a los otros).

Con el estilo agresivo, el niño puede comportarse de forma agresiva/ tiránica (por rencor + aprendizaje del modelo), o también sería posible que se convirtiera en alguien excesivamente obediente y sumiso.

Y para apuntalar y potenciar todo lo anterior, Beyebach, propone también:

  • Hablar en vez de actuar. Es decir, que toda la fuerza se vaya por la boca. Y las amenazas, cuanto menos creíbles, mejor. Aquí entraría también tratar de razonar cuando el niño se pone hecho una furia.
  • Aplicar castigos imposibles de cumplir.
  • Levantar los castigos impuestos.
  • Perder los papeles, alterarse mucho, comportarse de forma muy agresiva o descontrolada. Ello facilita, además, que el progenitor que se ha descontrolado, luego se sienta mal y se arrepienta, levantando el castigo o cediendo en lo que no ha de ceder.
  • Ser exageradamente crítico con su conducta, humillarlo o maltratarlo, hacerle chantaje emocional, etc.
  • Actuar ambos padres divididos: desautorizar al otro progenitor, hacer concesiones a sus espaldas, etc.
  • En situaciones de divorcio o separación,  entrar en competición con el/la ex tratando de ser más complacientes para ganarnos al niño/a o aliarse con él en contra del otro progenitor, etc.

Y en la adolescencia:

  • Tratarle/ mimarle como si fuera un niño, convirtiéndonos en su criado/a para todo, cediendo a todos sus caprichos, etc. De esa manera, aprenderá a ser un/a irresponsable y a no tolerar las frustraciones.
  • Tratarle de forma excesivamente rígida o controladora, espiándole, invadiendo su intimidad, prohibiéndole cosas normales a su edad, desconfiando de él/ella en todo momento, criticándole todo, etc.
  • Abdicar de nuestras responsabilidades como padre o madre. Es decir, tirando la toalla y dejando que lo “eduquen” otros adolescentes, la tele, el ordenador, etc.
  • Hacerle chantaje emocional, recurriendo al victimismo, etc.

Y para “rematar” la faena:

  • Pasar por alto y minimizar las conductas tiránicas tratando, a la vez, de aplacar al tirano con nuevas concesiones.
  • Convencerse de que no es necesario hacer algo y mirar para otro lado.
  • Dejarse atemorizar y mantener el problema en secreto.
  • Intentar aplacar al hijo cediendo en todas sus demandas.
  • Mostrar mucha firmeza a nivel verbal, pero después no sólo no cumplir ninguna amenaza sino, además, acudir en su ayuda cuando se meta en problemas.
  • Entrar a trapo: estallar y levantar la voz, chillar, dar golpes en la mesa, insultar y descalificar, etc. Será fácil que ocurra si se ha ido acumulando tensión a base de ceder y aplacar.
  • Actuar divididos (los padres). Por ejemplo, adoptar uno de ellos el rol de “duro” y el otro de “permisivo/ blando”, o desautorizar al otro/a en presencia del hijo/a.
  • Centrarse totalmente en los problemas del hijo y descuidar la relación de pareja.
  • Evitar los acercamientos sanos, es decir, no para aplacar al tirano ni para premiar su buena conducta sino para mostrarle que, pese a todo, le queremos y valoramos lo bueno que tiene.

Resultados esperables (si hemos aplicado bien las estrategias anteriores):

  • El hijo/a se habrá hecho dueño de la casa, bien mediante la amenaza, la coacción o la violencia, bien mediante la pasividad y rigidez, atrincherándose en su habitación con sus videojuegos, etc. y sin asumir ninguna responsabilidad ni relacionarse con los padres.
  • Si lo anterior se consolida con los años, probablemente el hijo/a se instalará en el hogar paterno de forma permanente, como un parásito, explotando y maltratando a los padres durante años o incluso el resto de su vida.
  • Otras opciones podrían ser:   a) la (mala)salida de casa: el hijo/a se va (o se le echa) de malas maneras,     b) internarle en un centro, enviarlo a vivir con algún familiar (por ejemplo, una abuela o una tía), pagarle una habitación para que viva con amigos, etc.

 PARA SABER MÁS…

  • Cómo criar hijos tiranos (Mark Beyebach)
  • Contaré hasta tres! Los mejores consejos de Supernanny para educar a tu hijo (Jo Frost)
  • Con la mejor intención. Cuentos para comprender lo que sienten los niños (Marisol Ampudia)

Josep Planas – psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online


La teoría de la balanza en las relaciones de pareja

relaciones de parejaSegún Iván Entusiasmado, autor del libro “Cómo olvidar a alguien en 10 pasos”, las leyes de la atracción entre hombres y mujeres están regidas por una serie de factores que se pueden resumir en la siguiente fórmula:

-          Valor total de una persona en la relación = valor de mercado + valor de situación + valor por el interés recibido.

Y de acuerdo con su “teoría de la balanza“, tendemos a buscar personas que tengan para nosotros el mayor valor de relación posible (el cual, a su vez, irá en función de nuestro propio valor de relación).

Aclaremos los conceptos: Seguir Leyendo


La ventana de Johari

johari window. Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso. Si te lo dicen dos, mírate a un espejo (proverbio árabe)

La llamada ventana de JOHARI (llamada así por las primeras letras de los nombres de los psicólogos que la crearon: Joseph Luft y Harry Ingham) se puede considerar como una ventana de comunicación para dar o recibir informaciones sobre uno mismo o sobre otras personas.

Define cuatro áreas o zonas en función de lo que  conocemos  o desconocemos de nosotros mismos  (columnas) y de lo que los demás conocen o desconocen de nosotros (filas):

1)     Zona pública. Es la parte de nosotros que conocemos y que los demás también conocen. Es nuestro perfil público.

2)     Zona privada u oculta. Es la parte de nosotros que conocemos pero que los demás no conocen. Forma parte de nuestra intimidad.

3)     Zona ciega. Es la parte que los demás conocen de nosotros pero que nosotros desconocemos, lo que comunicamos sin saberlo. A menudo, esta zona es una de las causas de nuestros problemas de comunicación con los demás. De esta zona es de la que más podemos aprender recibiendo feedback sincero de otras personas, lo cual podemos conseguir de forma privilegiada participando en grupos de terapia o talleres de crecimiento personal,  prestando atención a lo que diferentes personas nos han ido repitiendo a lo largo de nuestra vida, sobre todo, aquellas que más nos conocen (pareja, amigos íntimos, etc.) siempre sabiendo distinguir entre comentarios malintencionados o manipuladores y comentarios respetuosos y honestos.

4)     Zona desconocida. Es la parte de nosotros que desconocemos y que los demás también desconocen y que habita nuestro inconsciente. Por ejemplo: habilidades o recursos ocultos, una experiencia traumática reprimida, creencias que no reconozco pero que guían mi conducta, etc.

Debido a la dificultad para acceder uno mismo a las últimas dos zonas, resulta útil prestar atención al feedback que nos dan los demás, en especial de personas cercanas a nosotros y que nos quieren.

Pero la fórmula por excelencia para conocernos mejor es a través de la psicoterapia. Puedes, si lo deseas, solicitar información personalizada sobre tu caso particular contactando con psicólogos barcelona a través del siguiente formulario de contacto o llamando directamente a uno de los siguientes teléfonos: 933150084 o 654898716.


¿Mujeres que piensan demasiado?

pensar demasiado 2

Según comenta Susan Nolan-Hoeksema en su libro “Mujeres que piensan demasiado”, hay una tendencia epidémica, sobre todo entre las mujeres, a pensar demasiado. Les damos vueltas y más vueltas a nuestros pensamientos y sentimientos negativos, “amasándolos como si fueran masa de pan”. Nos formulamos preguntas que generan más preguntas, dudas que generan más dudas, etc. Y en ese estado, distorsionamos fácilmente la realidad.

Complica todavía más la cosa el hecho de que cuando estamos tristes y con un estado de ánimo bajo, nuestro cerebro atrae fácilmente otros pensamientos tristes y oscuros, con lo que nos quedamos atrapados en un círculo de infelicidad del que nos cuesta luego salir.

Contrariamente a lo que nos podría parecer, pensar “demasiado” en algo que nos preocupa disminuye nuestra capacidad para encontrar buenas soluciones a los problemas, aparte de que nos puede generar trastornos emocionales y perjudicar nuestras relaciones personales.

Otros datos interesantes que aporta la autora son:

-      Cuando estamos en un estado de ánimo negativo, activamos y fortalecemos toda una red neuronal de pensamientos y recuerdos negativos. De manera que cuanto más vueltas les demos a los pensamientos negativos, más fuerza tendrán estos.

-      Pensar demasiado es una “enfermedad” más propia de las personas jóvenes y de mediana edad debido a que, en nuestra cultura, a diferencia de  las generaciones anteriores¨  1) hay muchas opciones pero pocos valores sólidos a los que aferrarse,    2) nos creemos con derecho a tenerlo todo, nos cuesta aceptar que la vida tiene muchas limitaciones y, cuando no se cumplen nuestras expectativas, nos sentimos muy frustrados y desorientados y tendemos a culparnos a nosotros mismos o a culpar a los demás de esos “fracasos”, no nos paramos a pensar que quizá eso es lo normal en la vida,    3) tenemos una necesidad compulsiva de encontrar soluciones rápidas a todo; no queremos esperar, no aceptamos que algunas cosas requieren su tiempo y acaso mucho esfuerzo también,     4) nos miramos demasiado el ombligo, tendemos a analizar demasiado.

Y como estrategias para afrontar esa tendencia, tendríamos entre otras:

-      Comprender que el pensamiento excesivo no es nuestro amigo, no nos ayuda a estar mejor o a resolver mejor nuestros problemas.

-      Buscarnos ocupaciones o distracciones constructivas

-      Delimitar a un horario concreto para preocuparnos y, el resto del tiempo, intentar desviar nuestra mente de esos pensamientos.

-      Escribir nuestras preocupaciones para tomar distancia de las mismas y verlas con más objetividad.

-      Delegar nuestras preocupaciones en un poder superior, llámese Dios para los creyentes o cualquier otra forma para los no creyentes.

-      Fomentar relaciones personales de calidad, y apoyarnos en ellas, en los momentos difíciles.

-      Dejar de compararnos con los demás y procurar lleva una vida coherente con nuestros propios valores.

-      Utilizar técnicas de resolución de problemas

-      Hacer algo, cualquier cosa por pequeña que sea para avanzar en algún sentido, que nos permita cortar ese círculo vicioso de pensamiento tóxico.

-      Identificar las voces de otras personas que, tal vez, nos están diciendo sin que seamos demasiado conscientes lo que deberíamos hacer, pensar o sentir (la tiranía de los “deberías”) y procurar actuar de acuerdo con nuestros propios valores y no con los ajenos.

-      Potenciar nuestro crecimiento personal en general: terapia, libros de autoayuda, meditación, etc.

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Conocer el eneagrama

Eneagrama

-          Antecedentes

El eneagrama es una tipología de la personalidad que mezcla elementos de la mística oriental con la psicología occidental. Procede de un modelo de interpretación muy antiguo del mundo y de los hombres, cuyos orígenes –inciertos- podrían remontarse a los caldeos (habitantes de Caldea, antigua región de Asia). A través de los siglos, fue recogido y transmitido de forma oral por los maestros sufíes (sufismo = rama mística del Islam). A principios del siglo XX, el maestro espiritual Gurdjieff lo introdujo en occidente. Pero no es hasta 1.960 en que el boliviano Oscar Ichazo nos trasmite el conocimiento del Eneagrama tal como lo hemos recibido hoy. A sus cursos asistieron algunos años después, Claudio Naranjo, Robert Ochs y Helen Palmer, entre los más conocidos, los cuales continuaron con su estudio y difusión por Europa y Estados Unidos. En 1.984, apareció publicado el primer libro “El eneagrama: un viaje de autodescubrimiento” y, a partir de esa fecha, se fue haciendo asequible a un público cada vez mayor.

-          Características básicas

El símbolo del eneagrama (del griego “ennea” = 9 y “grammos” = figura) es una figura geométrica que representa Seguir Leyendo


¿Nos ayudan los libros de autoayuda?

autoayuda 3Se publican por millones. Algunos se venden más que las obras de los escritores de novelas de mayor renombre. Existe toda una próspera industria a su alrededor que genera grandes beneficios. Nos enseñan cómo podemos hacer para dejar de preocuparnos, para obtener dinero y felicidad abundantes, para gestionar una empresa con éxito,  incluso, para prevenir el cáncer y para un montón de cosas más. Aparentemente, no hay problema que se les resista. Pero… ¿ayudan realmente? ¿o son un fraude?

Desde siempre el hombre ha buscado respuestas a los grandes interrogantes de la vida.  Seguir Leyendo


Los diez tipos de relaciones afectivas que no funcionarán

broken couple twoSegún Bárbara de Angelis, en su obra “¿Eres mi media naranja?” , no funcionan aquellos tipos de relaciones en las que:

1)     Nos ocupamos más de nuestra pareja que ella de nosotros.

2)    Nuestra pareja se ocupa más de nosotros que nosotros de ella.

3)    Nos enamoramos del potencial de nuestra pareja, de aquello en lo que confiamos se convertirá con el tiempo, y no de lo que es en la actualidad.

4)    Nos encontramos en una misión de “rescate”. Es decir, cuando nos enamoramos de alguien con graves problemas emocionales, físicos o financieros.

5)    Situamos a nuestra pareja en un pedestal, lo/la investimos de atributos exagerados

6)    Nos hemos encaprichado de nuestra pareja por razones externas. Por ejemplo, por su estatus social.

7)    Existe sólo una compatibilidad parcial entre los dos

8)    Elegimos a nuestra pareja por rebeldía. Por ejemplo, elegimos lo opuesto a lo que quieren nuestros padres, no porque lo deseemos realmente, sino tan sólo por llevarles la contraria y autoafirmarnos.

9)    Elegimos a nuestra pareja como reacción a nuestra pareja anterior. Por ejemplo, elegimos lo opuesto de lo que era nuestro/a ex. Es parecido al caso anterior.

10)   Nuestra pareja es inalcanzable. Por ejemplo, no está disponible porque todavía no ha roto del todo con su ex, es incapaz de comprometerse, etc.

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El camino más largo: el viaje interior

Avaaz in actionDag Hammarskjöld, Premio Nobel y el segundo secretario general que tuvo Naciones Unidas, dijo hace muchos años que nunca lograríamos progresar de forma sostenible hasta que no “asumamos el camino más largo”: el viaje interior.  

“Nuestra capacidad para construir el mundo que soñamos depende del recorrido de cada uno de nosotros: de pasar del miedo al amor, de empezar a creer en nosotros mismos y de ser capaces de dejar nuestros demonios atrás”, dice la comunidad Avaaz. 

Y con ese propósito, proponen comprometerse públicamente con 3 sencillos principios:

-         Sé amable y respetuoso

-         Procura ser más sabio

-         Cultiva gratitud

en este año 2015 que acabamos de estrenar.

Si estás de acuerdo, puedes hacerlo a través del siguiente enlace:

https://secure.avaaz.org/es/three_principles_loc/?cVtPhfb

Te animo a ello y a difundir el mensaje todo lo que puedas.

El mundo está atravesando momentos difíciles:  atentados contra la libertad de expresión, situaciones sociales de pobreza y miseria generalizadas mientras una minoría vive en la opulencia, democracias ahogadas por deudas impagables fruto de la codicia y la depredación de un sistema capitalista salvaje, degradación del medio ambiente, guerras, torturas, corrupción, violencia, explotación… No podemos quedarnos indiferentes. Indiferencia equivale a complicidad. Empecemos por cambiar nosotros. Y si cambiamos nosotros, cambiará el mundo.

Josep Planas –psicólogos Barcelona, psicólogos online, psicólogos Maresme


La búsqueda de la felicidad

felicidadMucho se habla de la felicidad en libros de autoayuda, medios de comunicación, etc. Hoy en día, se considera una legítima aspiración de todos los seres humanos. Pero, ¿cómo se consigue? A nivel social, se dan tantas injusticias y conflictos que casi parece una broma que nos lo planteemos:  en cualquier caso, dependerá de hasta donde seamos capaces de luchar para hacer respetar nuestros derechos básicos y hasta donde llegue nuestra creatividad y coraje para construir nuevos modelos sociales y económicos, más justos y solidarios. A nivel individual, no obstante, sí tenemos herramientas para poder vivir mejor y sentirnos mejor (y cuando lo consigamos a nivel individual, a nivel social también será más fácil).

Resumiendo las aportaciones de muchos estudiosos del tema, podemos decir que lo que LA FACILITA es:

-       Cultivar buenos pensamientos, potenciar un diálogo interno sano y eliminar la “cháchara” mental que nos llena de ansiedad y nos desenergetiza. Como dice Rimponché, la felicidad está en la mente, en los pensamientos: la mente es la que crea el mundo, nuestro mundo particular. O como dijo de forma parecida Marco Aurelio: nuestros pensamientos crean nuestra realidad. Seguir Leyendo


¿Pastillas o psicoterapia?

Tras efectuar un amplio estudio sobre la salud mental, la OCU (organización de consumidores y usuarios) recomienda que sea la psicoterapia, y no la medicación, el tratamiento prioritario para personas que sufren de ansiedad y depresión menor. Antidepresivos y tranquilizantes, dicen, se prescriben con demasiada frecuencia. Anteriormente, otros estudios científicos ya han cuestionado la eficacia de los antidepresivos afirmando que en muchos pacientes sólo tienen un efecto placebo, tras comparar su efecto en grupos de pacientes a los que se administró medicación y placebo, con una mejoría muy similar. Seguir Leyendo


Zona de confort

Zona de confort imLa llamada “zona de confort” viene a ser una especie de “burbuja” invisible que nos hemos ido construyendo a través del tiempo, y dentro de la cual sentimos que el mundo es más o menos predecible y manejable. Se refiere tanto a lugares físicos (por ejemplo, el restaurante al que voy todos los días a comer, el tipo de libros que suelo leer, la casa en la que vivo, el trabajo que desempeño desde hace años, etc.) como psicológicos (por ejemplo, cómo me veo a mí mismo, las creencias que tengo, etc.) en los cuales nos sentimos seguros, cómodos y protegidos.

Dentro de ella, podemos tener tanto cosas buenas (por ejemplo, una casa que nos encanta, una familia a la que queremos y que nos quiere, unos valores que nos hacen crecer como seres humanos, etc.) como no tan buenas o francamente malas (por ejemplo, creencias erróneas, prejuicios, miedos que nos condicionan, hábitos autodestructivos, trabajos en los que no nos sentimos realizados, etc.)

Aparte de eso, se produce un resultado curioso. Si nos acomodamos demasiado a nuestra zona de confort, por miedo a lo que pueda haber fuera de ella, ésta tiende a contraerse, a hacerse más pequeña. Y cada vez son menos los espacios (físicos y mentales) en los que nos sentimos seguros y nuestra vida se empobrece, se hace más limitada y el aire dentro de ella se enrarece.

Nos conviene, pues, asumir riesgos regularmente más allá de los límites que nos hemos trazado como seguros para ensanchar esta zona (o, como mínimo, evitar que se reduzca), enriquecer nuestras vidas y crecer como personas. Si lo hacemos, al principio se producirá un aumento temporal de ansiedad (en proporción al riesgo asumido), nuestra tranquilidad se tambaleará poco o mucho y es probable que sintamos la tentación de volver atrás. Llegados a este punto, tenemos dos opciones:  a) retroceder a antiguas posiciones: en este caso, la ansiedad bajará automáticamente pero como contrapunto nos sentiremos frustrados y puede que notemos un bajón anímico y de nuestra autoestima,     b) avanzar a pesar de todo, plantando cara a nuestros miedos e inseguridades: en este otro caso, la ansiedad tenderá a bajar poco a poco hasta que consigamos sentir este nuevo espacio como seguro, y nuestro estado de ánimo y nuestra autoestima subirán también.

Si quieres saber más de este tema, te recomiendo ver este estupendo video de youtube.

Y si quieres aprender técnicas y estrategias para superar tus miedos y expandir tu zona de confort, puedes contactar con psicólogos Barcelona a través del siguiente formulario para recibir información.

Josep Planas –psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos on line


Dejar de fumar es posible

dejar de fumar

¿Estás intentando dejar de fumar?

Todos sabemos que el consumo de tabaco es sumamente perjudicial para la salud: es la causa reconocida de 29 enfermedades  (entre ellas 10 tipos de cáncer), acelera el proceso de envejecimiento, tiene efectos nocivos para quienes rodean al fumador, etc.

Y, sin embargo, a muchas personas todavía les cuesta dejar de fumar, ¿por qué?  Básicamente por :

-         Factores de tipo fisiológico: efectos eufóricos y sedativos y otros derivados de la adicción a la nicotina.

-         Factores psicológicos: el fumar se ha asociado a determinadas situaciones o conductas agradables (por ejemplo, fumar un cigarrillo a la hora del café) o a la evitación de estados de ánimo desagradables (por ejemplo, cuando se fuma en momentos de estrés).

-         Factores sociales: el tabaco se asocia también a determinados ambientes, a momentos concretos de interacción social con otras personas (por ejemplo, cuando estamos entre amigos)

-         Creencias erróneas, como por ejemplo:

a)      Dejar de fumar es muy difícil, y yo no tengo suficiente fuerza de voluntad”: hoy en día existen numerosos métodos adecuados a cada persona para dejar de fumar y no es preciso ni hacer grandes esfuerzos ni tener mucha fuerza de voluntad. Es suficiente con creer que es posible y elegir una estrategia adecuada.

b)      “Lo he intentado otras veces y siempre he fracasado”: Cada vez que se deja el tabaco, aún cuando se fracase se aprende algo para que la próxima vez resulte más fácil.

c)      “Si dejo de fumar, voy a engordar”: en realidad, es posible dejar de fumar sin engordar. Es posible, en algunos casos, ganar algo de peso al principio pero si eso ocurre se puede controlar con una dieta adecuada, un poco de ejercicio físico, etc.

d)      “Ahora no es el mejor momento” Tal vez no lo sea, pero pensemos que nunca es el mejor momento para algo que nos cuesta esfuerzo y que la vida siempre nos trae problemas y estrés. Además, si no lo dejamos de golpe sino progresivamente, los efectos molestos del síndrome de abstinencia apenas los vamos a notar, o no los vamos a notar en absoluto.

Entonces, ¿cómo podemos dejar de fumar?

-         Lo podemos hacer de golpe o progresivamente.  Ambos métodos son válidos si se siguen las pautas adecuadas.

-         Podemos utilizar simplemente nuestra fuerza de voluntad o también podemos  buscar ayuda con algunas sesiones de psicoterapia y/o un tratamiento farmacológico (por ejemplo, chicles o parches de nicotina, bupropión, etc.)

Si ya has probado a dejarlo por tu cuenta y no lo has conseguido, o si nunca lo has intentado y no te sientes capaz por ti mismo/a, o simplemente si quieres dejarlo de una manera más fácil con orientación personalizada para tu caso concreto, puedes pedir más información en mi consulta de psicólogos Barcelona rellenando el siguiente formulario de contacto.


Acoso laboral

psicólogos en barcelona: acoso laboralPsicólogos Barcelona opina que hablamos de acoso o mobbing laboral para referirnos a una situación de violencia psicológica  recurrente y sostenida en el tiempo. Lo suelen llevar a cabo jefes o compañeros/as de trabajo. Sus consecuencias pueden ser: depresión, crisis de ansiedad, baja autoestima, impotencia, irritabilidad, culpa, etc. En los casos más graves, se habla incluso de “terrorismo laboral”, algo nada infrecuente en el marco de la actual precariedad y pérdida generalizada de derechos individuales y colectivos.

Su origen puede deberse a diversos motivos, los más frecuentes:   a) Que la empresa quiera echar gente pero no pagar indemnizaciones por despido,    b) Que la víctima se haya negado a aceptar cambios desfavorables en sus condiciones de trabajo, haya salido en defensa de otros compañeros/as,  haya estado de baja por enfermedad, haya tenido una discusión seria con su jefe o con otros compañeros/as, etc.     c) Que. por algún motivo, haya despertado envidias.

A partir de esas circunstancias, el jefe/a o algún compañero/a suele iniciar, de forma sorpresiva, los primeros comportamientos de aislamiento o desprecio/ descalificación de la víctima: empiezan a criticar su trabajo, su vida privada, su forma de ser u otros aspectos personales, la dejan de lado, no la escuchan, se burlan, la ridiculizan, le mandan tareas humillantes o muy difíciles o incluso le impiden trabajar, etc. De alguna manera, intentan someterla a un alto nivel de estrés. En casos graves, puede haber también amenazas, insultos, gritos y todo tipo de maltratos verbales.  En ese contexto, la víctima empieza a sufrir ansiedad lo cual, el o los agresores pueden utilizar para justificar su maltrato y calificarla de desequilibrada, enferma o “problemática”

El acoso suele realizarse en privado o en presencia de compañeros/as de confianza del agresor/a aunque, de todas maneras, los testigos suelen mostrarse “ciegos y sordos” por temor a las represalias, a que les acabe pasando lo mismo que al acosado/a.  La falta de apoyo y el silencio, hacen mucho más difícil que la víctima sea plenamente consciente de lo que está pasando y que se pueda defender.

Finalmente, la víctima puede terminar con graves crisis de ansiedad o depresión, mostrándose agresiva con alguien, cometiendo errores en el trabajo por falta de atención, cogiendo la baja laboral y con un tratamiento farmacológico o psicológico, etc.

Si te sientes identificado/a con el texto de esta entrada, puedes contactar para buscar ayuda con psicólogos en Barcelona a través del formulario de contacto


Saber asir, saber soltar (en la pareja y en la vida)

el arte de la pareja con psicologos BarcelonaRamiro Calle, nos habla, en su libro “El arte de la pareja” de la importancia tanto de saber “asir” como de saber “soltar”.  En la pareja (y en todo) hay un momento para “agarrar” y comprometerse, y otro momento para dejar ir. Saber cuándo es más sabio elegir una cosa o la otra es todo un arte.

El libro nos habla, entre otras cosas, de los motivos por los cuales a las personas nos suele costar salir de una relación cuando todos los indicadores nos dicen que no es sano o bueno para nosotros permanecer en ella.  Entre los más comunes estarían:

-           El miedo al cambio. Salir de nuestra “zona de confort” nos asusta y, a veces, preferimos no arriesgarnos.

-           La angustia de tener que afrontar situaciones nosotros solos, sin la pareja, la inseguridad en nuestros propios recursos.

-           No relacionarnos bien con nosotros mismos.  De alguna forma, en este caso tememos encontrarnos a solas con nuestro propio Yo.

-           La sensación de fracaso y, tal vez, el sentimiento de culpa por no haber sabido mantener la pareja, aún cuando sea la otra persona la responsable de la ruptura.

-           El disgusto que, supuestamente, provocaría en familiares y amigos.

-           El miedo a salirnos de los esquemas tradicionales, familiares y sociales, de lo que parece “políticamente correcto”.

-           El miedo a hacer daño a los hijos y/o a que se alejen de nosotros.

-           El miedo a la soledad. A menudo, es más el miedo a la “idea” que nos formamos de la soledad ya que por no estar en pareja tampoco estamos solos: tenemos a nuestra familia, a nuestros amigos, podemos conocer gente nueva, etc.

-           El miedo a no conseguir “rehacer” la vida, tanto a nivel externo (economía, etc.) como interno (superar el duelo, encontrar nueva pareja si lo deseamos, etc.)

-           La idea de que el paso del tiempo, por sí mismo, puede ayudar a superar las dificultades,  arreglar lo que está “roto” o, al menos, ayudarnos a convivir con ello.

-           La incapacidad de decidir por nosotros mismos, el no querer tomar esa responsabilidad y dejarla en manos del otro/a o del destino. O la falta de resolución de ambos miembros.

-           La idea de que tener un niño ayudará al acercamiento. En realidad, esto lo puede complicar todo mucho más.

-           El cariño que, a pesar de los conflictos y desavenencias, todavía persiste en la pareja.

-           La baja autoestima de uno de los miembros de la pareja (0 de ambos).

-           La creencia de que la persona con la que estamos, juega un papel esencial en nuestra propia vida, de que sin él/ella no sabremos vivir.

Cada uno de estos temores y resistencias puede ser afrontado y superado si realmente nos lo proponemos, sea por nuestra cuenta, sea contando con la ayuda de un profesional como psicólogos Barcelona.

Y quiero terminar esta pequeña reflexión con un comentario de Ramiro Calle que comparto plenamente: “ cuidar la pareja no quiere decir hacer un sacrificio que arruine la propia vida o la empobrezca “. Aguantar por aguantar no tiene sentido, (al igual que no lo tiene saltar de relación en relación, por supuesto)

Si te sientes identificado/a con algunos de los problemas comentados en esta entrada, y quieres recibir ayuda o asesoramiento al respecto puedes contactar con Josep Planaspsicólogos Barcelona, psicólogos online- a través del siguiente formulario de contacto.


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