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Archivos por mes: abril 2017

Autocontrol emocional

Autocontrol emocional El secreto del autocontrol reside, una vez reconocidas las emociones y los sentimientos, en saberlos dirigir y canalizar adecuadamente en lugar de permitir que sean éstos quienes nos dirijan a nosotros y asuman el control de nuestra vida.

Aunque uno no elija las emociones que va a sentir, siempre tiene un margen para decidir cómo les va a dar salida. A esto le podríamos llamar responsabilidad emocional.

 El autocontrol emocional se halla en un punto medio entre los dos extremos de la represión y la incontinencia emocional (soltar las emociones de forma explosiva, sin control).

Comprende el control de las emociones e impulsos destructivos, la capacidad para gestionar la ansiedad y tolerar las frustraciones, la capacidad para tranquilizarse y consolarse, para aplazar las recompensas y para canalizar de forma adaptativa las emociones y sentimientos.

Analizado en sus diversos componentes, podríamos decir que el autocontrol implica:

1-     Reconocer lo que sentimos (y asumir nuestra responsabilidad por ello)

2-    Expresarlo a la persona adecuada, en lugar de descargar nuestras frustraciones en las personas que no las han causado, y volcar en ellas, nuestra basura emocional.

3-    En el momento oportuno

  • No se trata de aplazar indefinidamente la expresión de las emociones, pero tampoco de hacerlo en cualquier momento. Y nunca si estamos bajo el dominio de la ira.
  • Debemos tranquilizarnos previamente y permitir que nuestro cerebro racional asuma el control de la situación.
  • Es importante no acumular quejas ni resentimientos, y no sacar un listado de ofensas del pasado en caso de discusión. Lo pasado, pasado está y conviene centrarse en el presente.
  • No hacerlo ante personas que no estén directamente implicadas.

4-    Con el propósito justo

  • NO: para desahogarse (explosión emocional para quedarnos tranquilos), disminuir o humillar al otro, agredir o centrarse en hacer daño, utilizar los puntos débiles o las informaciones que tenemos de otra persona en beneficio propio
  • SÍ: para mejorar una relación que se está deteriorando, para ser coherentes con nosotros mismos, para dar información a otra persona sobre nuestra realidad emocional

5-    De la forma correcta

  • NO: centrarnos en causas externas y/o rehuir responsabilidades (“es que tú me haces sentir…”), hacer juicios de valor (“tú eres…”, “a ti lo que te pasa es que…”), gritar, romper cosas, encerrarnos en el mutismo, agredir física o psicológicamente, abusar de la información dada en la intimidad para hacer daño.
  • SÍ: usar el “stop” o “time-out” (tomarse una pausa para recuperar el control), utilizar recursos de relajación u otros para poner en orden el caos emocional, deshacer los nudos emocionales y separar e identificar los distintos sentimientos, poner límites a la autocompasión, aclararse uno mismo (“¿qué quiero transmitir y por qué?”), etc.

Para saber más: Crisis emocionales, de María Mercè Conangla

Josep Planas, psicólogos Barcelona, psicólogos online