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Archivos por mes: febrero 2014

¿Buena suerte o mala suerte?

Buena suerte o mala suerteHe aquí un hermoso cuento sufí que nos habla de forma sabia de la relatividad de la “buena” o “mala” suerte, de cómo ciertos acontecimientos inicialmente catalogados como negativos pueden, con el paso del tiempo, convertirse en positivos y viceversa. Dice así:

 “Había una vez un hombre que vivía con su hijo en una casita del campo. Se dedicaba a trabajar la tierra y tenía un caballo para la labranza y para cargar los productos de la cosecha, era su bien más preciado. Un día el caballo se escapó saltando por encima de las vallas de su terreno. El vecino que se percató de este hecho corrió a la puerta de nuestro hombre diciéndole:

-Tu caballo se escapó, ¿qué harás ahora para trabajar el campo sin él? Se te avecina un invierno muy duro, ¡qué mala suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Alá lo sabe.

Pasó algún tiempo y el caballo volvió a su redil con diez caballos salvajes con los que se había unido. El vecino al observar esto, otra vez llamó al hombre y le dijo:

-No solo recuperaste tu caballo, sino que ahora tienes diez caballos más que podrás vender y criar. ¡Qué buena suerte has tenido!

El hombre lo miró y le dijo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Alá lo sabe.

Más adelante el hijo de nuestro hombre montaba uno de los caballos salvajes para domarlo y cayó al suelo partiéndose una pierna. Otra vez el vecino fue a decirle:

-¡Qué mala suerte has tenido! Tu hijo se accidentó y no podrá ayudarte, tu eres ya viejo y sin su ayuda tendrás muchos problemas para realizar todos los trabajos.

El hombre, otra vez lo miró y dijo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Alá lo sabe.

Pasó el tiempo y en ese país estalló la guerra con el país vecino de manera que el ejército iba por los campos reclutando a los jóvenes para llevarlos al campo de batalla. Al hijo del vecino se lo llevaron por estar sano y al de nuestro hombre se le declaró no apto por estar imposibilitado. Nuevamente el vecino corrió diciendo:

-Se llevaron a mi hijo por estar sano y al tuyo lo rechazaron por su pierna rota. ¡Qué buena suerte has tenido!

Otra vez el hombre lo miró diciendo:

-¿Buena suerte o mala suerte? Sólo Alá lo sabe”

Moraleja: las crisis y los conflictos a veces se transforman en oportunidades y,  a veces, las oportunidades se transforman en conflictos; a veces, las “desgracias” nos traen cosas buenas, y a veces, las “cosas buenas” nos traen desgracias. Todo depende del azar y de la manera en que manejemos las circunstancias que nos ha tocado vivir. Hay “varitas mágicas” (o maneras de hacer) que transforman sapos en príncipes azules y otras que transforman princesas en brujas. El azar es una fuerza importante que, en ocasiones, puede modelar nuestras vidas de forma drástica, pero también es importante nuestra manera de afrontar las cosas, desde una postura proactiva o victimista/ pasiva. Ambas son fuerzas poderosas que no conviene olvidar ni infravalorar.

Josep Planas –psicólogos Barcelona, psicólogos Vilassar de Mar, psicólogos online